Llegó la comida del futuro: el INTI trabaja en la incorporación de polvo de grillo en la dieta de los argentinos

El instituto lleva adelante una investigación para sumar valores nutricionales a los alimentos con polvo de insectos.

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Llegó la comida del futuro: el INTI trabaja en la incorporación de polvo de grillo en la dieta de los argentinos
21deDiciembrede2020a las09:30

Para la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los insectos son la comida del futuro. En Argentina ya se trabaja en esa dirección para la obtención de polvo de insectos y así introducirlos en los alimentos. 

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial trabaja en la búsqueda de fuentes de proteínas alternativas. Especialistas realizaron una investigación sobre la obtención de polvo de una especie de grillo nativo y evaluaron su aplicación como ingrediente en productos alimenticios

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“Debido a su alto contenido proteico y a la variedad de aminoácidos esenciales encontrados, los resultados obtenidos hasta el momento son muy prometedores”, destacaron desde el INTI. Para la FAO, los insectos son importantes por sus beneficios económicos, ambientales y porque plantean un riesgo reducido de transmisión de enfermedades zoonóticas (de origen animal). 

“Al investigar sobre la producción de insectos comestibles en el ámbito nacional, nos encontramos con la empresa Grillos Capos, que los cría y comercializa para alimentación de mascotas exóticas. Nos contactamos con su fundador y comenzamos una colaboración para determinar el perfil nutricional del polvo de grillos de la especie Gryllus assimilis y estudiar posibles aplicaciones en alimentos”, detallaron las profesionales del Departamento de Desarrollo de Ingredientes del INTI, Mariana Murano, Désireé Lenz y Gabriela Gallardo.

Desde el INTI explicaron que el proceso consistió en la cría, faena y posterior congelación del insecto en cautiverio en las instalaciones de Grillos Capos. Luego se estudiaron las variables de secado y molienda para obtener un polvo con características organolépticas (que se perciben por los sentidos) y tamaño de partícula adecuadas para su mezcla homogénea con harina de trigo. Posteriormente se determinaron las características reológicas para evaluar posibles aplicaciones en alimentos panificados.

En cuanto al perfil nutricional, el INTI encontró que el polvo proveniente de grillos adultos y secado bajo condiciones óptimas, posee el mayor contenido proteico, alrededor de un 60% en base seca con un 37% de aminoácidos esenciales. A partir de los resultados, se prepararon mezclas con harina de trigo conteniendo un diez por ciento de polvo de grillo para elaborar panificados de gran calidad nutricional.

A partir de los resultados, surgieron panes, muffins y budines, los cuales se desarrollaron en forma adecuada, similar a los productos tradicionales. “El color observado fue semejante al de alimentos que contienen harinas integrales, con olor y sabor agradable”, explicaron desde el INTI.

"El costo de la tonelada fresca de grillo producida a gran escala rondaría entre los 300 y 400 dólares, mientras que la de carne vacuna promedia los 5000 dólares y la de harina de pescado los 500 a 2000 dólares (según su origen)", detalló Daniel Caporaletti, director de Grillos Capos.

“Si bien en el país el consumo de insectos no está permitido por el Código Alimentario Argentino, desde INTI junto con otras entidades estatales se está trabajando para promover su incorporación como un nuevo capítulo en el código”, anticipó Murano. Una vez que se apruebe, el INTI podrá acompañar a la industria para desarrollar productos que contengan insectos comestibles y así sumarse a la tendencia mundial en la búsqueda de nuevas fuentes proteicas alternativas.

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