Cultivos de cobertura: cómo mantener la producción sin arriesgar el ecosistema

Los cultivos de cobertura representan un cambio de paradigma para la agroindustria: permiten mantener la producción sin poner en riesgo al ecosistema, traen beneficios al suelo y a los cultivos

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01deJuniode2021a las10:07

En pleno tránsito de la temporada otoño-invierno, época del año en que termina el ciclo de las cosecha gruesa, Rotoplas Agroindustria te recuerda la utilidad de los cultivos de cobertura. No es una utilidad inmediata, de explotación: su objetivo es menos visible pero igual de importante. Se trata de una práctica a largo plazo que tiene la finalidad de aportar macro y micronutrientes al suelo y elevar su capacidad productiva, lo que en última instancia redunda en mayor productividad y mejores rendimientos.

Cuidado

El suelo tiene sus propios tiempos y es importante respetarlos para que estos no se degraden. Por eso, el sistema de cultivos de cobertura es la principal opción para llevar adelante una agricultura sostenible que permita mantener la producción de la agroindustria de manera sustentable, sin dañar el ecosistema.

En un sentido práctico, el proceso de los cultivos de cobertura consiste en sembrar el suelo, en su totalidad o en hileras, con especies de las familias gramíneas o leguminosas (frijoles, lupinos, maíz, lentejas, alforfón, entre otros) para proteger a los cultivos de las mala hierbas durante su crecimiento y, a su vez, realizar aportes en la fertilidad del suelo. 

Los cultivos de cobertura se siembran entre los periodos estivales, es decir, en otoño o invierno, de modo que comiencen a preparar el suelo para la siembra. Esto representa grandes beneficios ya que, por un lado, al sembrar en invierno, se previenen procesos de erosión hídrica y, por otro, se produce la masa vegetal o cultivo de cobertura. El resultado es el aprovechamiento del agua, los nutrientes y la radiación solar. Para ello hay que realizar el secado de cultivos de cobertura. Además, este tipo de cultivo ayuda a evitar que las precipitaciones tengan contacto directo con el suelo, por lo que el agua tarda más en escurrirse. De este modo, detiene el arrastre de restos y sedimentos.

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Regulación y balance

Otra función de los cultivos de cobertura está relacionado con la regulación y el balance. En este punto, es importante saber qué son los macronutrientes y micronutrientes. Se trata de los nutrientes del suelo que se busca regular con los cultivos de cobertura, como el equilibrio de balances de carbono y nitrógeno del suelo, para tornar a la tierra menos compacta, moderando a su vez las temperaturas extremas en superficie y manteniendo controladas las malezas.

Cultivos de cobertura en Argentina

Cualquiera que mire un mapa de Argentina lo puede comprobar: es un territorio extenso y lo atraviesan condiciones climáticas muy variadas, dependiendo del clima, el tipo de suelo y la estación. Por eso, los cultivos de cobertura en Argentina varían según la zona en la que se siembren y gracias a las diversas especies de leguminosas y gramíneas, que poseen diferencias entre sí. Estas maduran en distintos momentos, presentan distintas sensibilidades al estrés hídrico y temperaturas reducidas. Afortunadamente, el abanico de opciones es  amplio.

De todos modos, las especies más utilizadas en Argentina para la cobertura de cultivos, dentro de la familia de las gramíneas, son el centeno, triticale, avena, cebada, tricepiro y raigrás, y de leguminosas la vicia y el trébol. Por ejemplo, son utilizadas la vicia y avena como cultivos de cobertura en maíz. La vicia, sobre todo, crea cantidades considerables de biomasa, favoreciendo el aporte de carbono y la cobertura del suelo.

La gran cantidad de contribuciones de los cultivos de cobertura a la sostenibilidad de los sistemas de producción se ve reflejado en el incremento de su utilización. El cultivo de cobertura en Argentina fue ganando impulso durante los últimos años, a tal punto que, entre 2014 y 2019, su utilización pasó del 4% al 13% a nivel nacional. El avance del fenómeno presenta, en definitiva, un buen panorama para la conservación de los suelos argentinos y la producción sustentable. De ahí la importancia de los cultivos de cobertura al representar una opción ventajosa de agroecosistemas y fomentar la agricultura sostenible en el país.

Ventajas de los cultivos de cobertura

  • Una de las principales ventajas de los cultivos de cobertura es la optimización de la condición física de los cultivos, al posibilitar el uso eficiente de recursos naturales.
  • Además, el uso de fertilizantes se ve reducido, ya que la biomasa generada por la cobertura de cultivos los sustituye de manera sustentable, sin contaminantes.
  • Por otro lado, también se disminuye la utilización de herbicidas, ya que los cultivos de cobertura para control de malezas resultan sumamente eficientes.
  • El consumo de agua de cultivos de cobertura, al captar el agua de lluvia o de riego, previene las inundaciones o encharcamientos en los cultivos.
  • Gracias a lo anterior, evita la degradación de los suelos del agua, y también del viento.
  • Los cultivos de cobertura también contribuyen a aumentar los contenidos de carbono y nitrógeno de los suelos.
  • Otro de los beneficios de los cultivos de cobertura es que reducen los riesgos de salinización por el ascenso capilar desde napas.
  • No se requiere llevar adelante un pastoreo de cultivos de cobertura.
  • Si se utilizan cultivos de cobertura multiespecie, las ventajas pueden verse incrementadas.

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