Duhau: con perfume de mujer, origen, presente y futuro de uno de los principales grupos agropecuarios del país

La familia Duhau Nelson fue objeto de un caso de estudio de la universidad de Harvard; cómo funciona uno de los 10 grupos agropecuarios más grandes de la Argentina

Por |
Duhau: con perfume de mujer, origen, presente y futuro de uno de los principales grupos agropecuarios del país
06deAgostode2021a las19:22

Los turistas pueden asociarlo al palacio de la avenida Alvear; los seguidores de la historia argentina quizás lo vinculan a un ex ministro de Agricultura de la Década Infame; pero lo cierto es que el apellido Duhau también es sinónimo de producción agropecuaria a gran escala.

El Grupo Duhau puso a prueba su escala ensilando una cifra récord de maíz en La Candelaria, la estancia madre que tienen en Trenque Lauquen. Fueron 150.000 toneladas, solo en 2013. Su performance quedó a la vista una vez más, en 2018, cuando se publicó su caso de estudio en la universidad de Harvard bajo el título “Soybean Production in Argentina: The Duhau Group”.

En la voz de los hermanos Enrique Urbano y Alejandro Carlos Duhau, allí se repasa la historia, el presente y sobre todo la visión a mediano plazo de las unidades de negocio de la familia. El Grupo Duhau integra los intereses agropecuarios de los hermanos Duhau Nelson y son solo una de las ocho ramas que surgieron del matrimonio de Urbano Duhau y doña Candelaria Fouillerac, en Dolores, Buenos Aires, hace ya 155 años.

Administración Enrique Duhau (AED), Economart, Ivry y Azul Natural Beef son las principales firmas donde la familia tiene participación. AED es el caballito de batalla del Grupo Duhau con 26.000 hectáreas propias y a cargo de la división ganadera donde termina 64.000 cabezas por año. A su vez, Economart operaba unas 83.000 hectáreas agrícolas arrendadas solo en la campaña 2017/18. 

Además de producir unas 440 mil toneladas de granos cada año, también suman 1600 vacas y unos 46.000 litros de leche por día, a través de un tambo propio y solo en las sociedades donde tiene la mayoría accionaria suma 250 colaboradores directos.

Los números hablan por sí solos. A pesar de lo atomizada que está la producción agropecuaria argentina, el Grupo Duhau rankea en el top-ten de los mayores productores tanto en granos como en carne y tiene uno de los 50 tambos más productivos del país.    

A su vez, en 2016 fue de la mano de la familia Zymnis, ex socios de Finexcor, como avanzaron en la cadena y fueron los primeros en inaugurar un frigorífico en el Gobierno de Mauricio Macri con una inversión de US$ 30 millones. Azul Natural Beef, donde los Duhau tienen el 50%, faenó 120.694 cabezas en 2020. Se puede presumir que con la marca Devesa tuvo ingresos por más de US$ 120 millones, incluso superiores a la facturación conjunta de AED y Economart. 

Duhau: un origen con perfume de mujer

A la joven hija de inmigrantes vascos franceses, Candelaria Fouillerac, la vida la puso a prueba cuando el 2 de julio de 1887 falleció su esposo, el empresario Urbano Duhau. Su muerte no sólo dejaba viuda a Candelaria, que para entonces tendría alrededor de 40 años, sino que debía hacerse cargo de la crianza de 8 hijos, uno de ellos de pecho y con el inmenso desafío de pagar las deudas contraídas en la compra de campos en la provincia de Buenos Aires. 

Candelaria demostró ser una excelente administradora del patrimonio legado por su marido, pues al momento de su muerte, en 1930, la fortuna Duhau ya estaba formada y consolidada al punto tal que ya en 1923, según un reporte de Eduardo Basualdo para FLACSO, la familia conservaba 34.321 hectáreas, solo en la provincia de Buenos Aires. 

Los primeros campos que compró la familia no eran precisamente los mejores. Muchos de los cuales aún conservan, como La Colorada, se ubican en zonas bajas e inundables. Eso retrasó su crecimiento. A su vez, el ferrocarril nunca llegó a los dos partidos donde los Duhau tuvieron la mayoría de sus primeras estancias. Sin embargo, otro dato revelador de la capacidad empresarial de Candelaria es la construcción de la estación “Duhau” del Ferrocarril Oeste, abierta en febrero de 1911, que atravesaba la estancia La Candelaria, aún parcialmente propiedad de los Duhau Nelson.

En 1895, compra 80.000 hectáreas a menos de un peso la hectárea, al Capitán de Fragata Carlos María Moyano. Al igual que algunos otros oficiales, Moyano había obtenido esas tierras como “premio” del gobierno nacional, por haber participado en la ocupación militar de la Patagonia.

Y es en la figura de Enrique, abuelo de los actuales accionistas, en la cual es posible determinar con precisión el punto de inflexión, año de despegue y consolidación de la fortuna familiar. En 1906, aparece por primera vez en la lista de nuevos socios del Jockey Club. Pero fue recién en 1918, a sus 40 años, que Enrique se casó con María Teresa Lacroze Gowland, tía de la otrora reina del cemento, Amalia Lacroze de Fortabat, quien nació en 1921. 

No es un dato menor que todavía en 1901 –cuando las grandes fortunas argentinas ya ‘tiraban la manteca al techo’– el futuro ministro de la cartera de Agricultura que los representaría en su hora decisiva, Luis Duhau, todavía no usaba trajes de lana merina, porque se salía del presupuesto familiar, según lo revelan una serie de cartas que doña Candelaria frecuentemente enviaba a sus hijos y a través de las cuales se pudo reconstruir parte de los orígenes de esta historia. 

De hecho, poco tiempo después, la guerra ruso-japonesa (1904-1905) fue uno de los detonantes que posibilitó el despegue de la fortuna familiar haciendo subir los precios del negocio lanar y saldar con ello en pocos años las deudas contraídas para ampliar el portafolio de campos. 

Esta consolidación tardía de la fortuna explica por qué más que grandes estancias pampeanas, los Duhau se dedicaron a construir mansiones urbanas; hasta el punto de que el nombre familiar quedó asociado a varias de ellas hasta el día de hoy.

El palacio Duhau, hoy, sede icónica de Hyatt en Buenos Aires, perteneció a la familia Duhau hasta mediados de la década del 90.

Los Duhau Nelson

Los hermanos María Cecilia, Enrique Urbano, Alberto Juan, Alejandro Carlos y Miguel Patricio Duhau Nelson, accionistas en partes iguales del Grupo Duhau, son hijos de Enrique Juan Duhau Lacroze (1999) y Diana Luisa Nelson MacDonald, fallecida en 2011. 

Los campos no se reducen a la herencia de los Duhau. La presencia de apellidos de origen irlandés, como Duggan y Nelson, en el árbol genealógico, también aportan hectáreas. Por caso, para mediados de los años 20, Juan Nelson era propietario de 15.224 hectáreas, en Ameghino. 

Hoy, son Enrique y Alejandro las caras visibles del grupo en Argentina, pero es quizás Sofía Achával Duhau, tataranieta de doña Candelaria e hija de la artista plástica María Cecilia, el miembro de la familia con más alto perfil. La joven se casó y tiene dos hijos con el escritor Thibault de Montaigu, heredero a su vez de la editorial francesa Éditions Gallimard, una de las más antiguas y prestigiosas de Europa. 

Mientras tanto, Alberto Juan es el hermano del medio y vive en Miami, en los Estados Unidos. También, tiene fuertes intereses en Venezuela donde se destaca como criador de búfalos y con su hijo -del mismo nombre- produce y comercializa lácteos bajo la firma Bufalinda.

Enrique Urbano merece un capítulo aparte. Estuvo entre los fundadores de Apple Argentina y como distribuidor oficial de los productos de Steve Jobs en el país, llegó a facturar US$ 30 millones anuales hasta que, junto a sus socios, decidió salir del negocio por la intensa competencia desleal, a inicios de la década del ‘90. 

En la mitad de su vida, con solo 42 años y su padre ya retirado, Enrique optó por participar de la empresa familiar que para ese entonces tenía sólo 45 empleados. Ese punto de partida, también permite dimensionar el crecimiento que experimentó el grupo en las últimas dos décadas. Hoy, la firma tiene presencia directa en seis provincias argentinas y como se mencionó más arriba son 250 los empleados directos, sin contar el personal del frigorífico donde también participan. 

Para 2023, el Grupo Duhau que, en 2018, llegó a facturar US$ 113 millones, planea sembrar 160.000 hectáreas, incluidas unas 40.000 propias (16.000 en pampa húmeda y 24.000 en el Norte) y terminar 120.000 cabezas en sus feedlots, dotando al holding de ventas globales por US$ 250 millones.

* Periodista de negocios especializado en empresas de familia (Twitter: @facusonatti)

Temas en esta nota

Cargando...