"Es angustiante”: la falta de botellas activa una crisis en el sector vitivinícola

La economía regional enfrenta una compleja situación: “Los precios y las ventas se recuperaron, pero estamos empezando el ciclo productivo y de cara a la nueva cosecha, hay mucha incertidumbre", advierten

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"Es angustiante”: la falta de botellas activa una crisis en el sector vitivinícola
28deSeptiembrede2021a las09:03

A pesar de que el sector vitivinícola está viviendo una muy buena cosecha y que los precios de la uva y el vino “mejoraron”, algunos factores externos ponen en alerta a los productores. “Estamos en un equilibrio bastante complejo”, asegura Carlos Fiochetta, gerente general de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) a Agrofy News. Entre las mayores preocupaciones está la falta de botellas para envasar, la poca disponibilidad de buques para exportación y los eventos climáticos.

“Las ventas no responden a la misma dinámica del año pasado, que fue muy bueno, pero no por problemas del sector, sino por temas externos. Estamos en un equilibrio bastante complejo”, señala el ejecutivo en relación al ciclo productivo 2021/2022. A su vez, añade que a la ecuación se le suman dificultades logísticas. “Hay faltante de contenedores y buques que ralentizan la exportación. Además, faltan envases de botellas, que es un problema importante”

En el país, alrededor del 60% del vino se vende en botellas de vidrio y, si bien están apareciendo nuevos envases, como las latas o el bagging box, no llegan a tener tanto peso en el rubro. “La situación se avizora bastante compleja. El tema de los envases es angustiante”, se lamenta Fiochetta, aunque insiste en que en la actualidad la dinámica está equilibrada. “Los precios y las ventas se recuperaron, pero estamos empezando el ciclo productivo y de cara a la nueva cosecha, hay mucha incertidumbre. Estamos expectantes”, admite.

La venta de botellas está concentrada en su mayoría en dos fábricas y, para agravar aún más el escenario, una de las abastecedoras, la empresa cristalera Verallia, sufrió un incendio a mediados de septiembre pasado. El ejecutivo advierte que la escasez afecta en mayor medida a las bodegas más pequeñas y a las que están alejadas de los grandes centros de los grandes centros de producción vitivinícola, como Mendoza y San Juan.

A su vez, adelanta que hay incertidumbre por los eventos climáticos para el ciclo productivo que está empezando. “Hay probabilidades de heladas y de granizo en verano. También hay preocupación por la disponibilidad de agua, dado que hubo falta de nevada”.

Fiochetta agrega que desde la entidad están trabajando en lo sectorial por el tema de las botellas y también con el gobierno por los derechos de exportación. “Se está dando un atraso cambiario que tal vez hoy no se ve, pero sí se verá a futuro”, sintetiza.

Buenas cosechas, pero ventas en baja

Según datos del Observatorio Vitivinícola, la cosecha de uvas en 2021 superó los 22,4 millones de quintales, lo que indica un crecimiento del 9% con relación a la vendimia del año anterior. Con estos números, el sector se acerca al promedio de los últimos 10 años, que es de 23 millones de quintales.

Desde la entidad detallan que más del 75% del total cosechado fue destinado a vinificación, en tanto que el restante fue a mostos. El 70,1% de la uva provino de Mendoza; el 24,3%, de San Juan; y el resto, desde las otras provincias vitivinícolas. El 20% de las uvas cosechadas fue Malbec; el 17%, Cereza; el 10%, Bonarda; 9%, Criolla; 5%, Pedro Gimenez, y 5%, Syrah.

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Si bien los números son alentadores, las ventas en el mercado interno, vienen “bastante negativas”, según describe Fiochetta.  En este sentido, detalla que hubo un aumento en la materia prima de los productores, pero que eso se trasladó a los precios y, por la pérdida de poder adquisitivo, hubo retracción en el consumo.

Se trata de una situación distinta a la que se vivió a principios del año pasado, cuando por sobrestock de vino, el precio se vio arrastrado hacia abajo. “En enero de 2020 la situación era crítica porque había un excedente de vino importante. En cambio, hoy estamos en una situación bastante equilibrada de cantidad de vinos”.

A pesar de que 2020 no auguraba ser un buen año, durante la pandemia todo tendió a equilibrarse y las ventas fueron buenas. “Nadie esperaba esos valores, y la pandemia, si bien fue difícil y dura para todos, cambió los hábitos de consumo, y el vino, en relación a otras bebidas, estaba barato”, argumenta.

Según explica, en 2020 el consumo interno creció siete puntos, al igual que las exportaciones fraccionado y a granel, que también tuvieron un crecimiento.

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