Provincia por provincia, cómo quedó la humedad en el suelo: continuarán las lluvias

Hubo localidades que recibieron 100 milímetros y otras nada; zonas con 45 milímetros tienen asegurado un piso de rendimientos

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Provincia por provincia, cómo quedó la humedad en el suelo: continuarán las lluvias
25deEnerode2023a las07:10

La sequía mantiene en jaque a los cultivos, pero las lluvias de enero generaron un respiro. Las tormentas fueron variables y hubo localidades con acumulados de hasta 100 milímetros y otras donde el acumulado fue mínimo. 

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) definió a la sequía como la más importante de los últimos 60 años. Las precipitaciones del 19 de enero en adelante se dieron, principalmente, en La Pampa y Buenos Aires.

El informe de la BCR destacó que para revertir el estado de sequía se necesitan precipitaciones de 160 a 180 milímetros. Además, para garantizar un piso de rendimientos, se requieren lluvias por encima de los 45 milímetros.

Buenos Aires

Es la provincia que más agua recibió. “El 15 % del territorio bonaerense superó los 45 milímetros. Se trata del noroeste provincial. El acumulado más importante fue medido en General Pinto con 118 milímetros”, destacó la BCR.

Además, hubo un alivio de 30 a 45 milímetros que llegó al 40 % de la provincia. El resto, el 35 % del territorio, quedó por debajo de los 30 milímetros.

La Pampa

“El 15 % del territorio recibió lluvias por encima de los 45 milímetros (Bernasconi 63 milímetros, 57 milímetros en Victorica y General Pico con 56 milímetros). El resto de la provincia acumuló entre 30 y 45 milímetros”, comentó la BCR. Además, numerosas áreas no pudieron escapar de la situación de falta de agua.

Entre Ríos

La provincia atraviesa una escasez de lluvias importantes. Los registros destacaron que solo el sector sur, un 20 % de la provincia, recibió lluvias de 15 a 30 milímetros.

“En el resto, los valores fueron inferiores a los 15 milímetros. En Villaguay 14 milímetros, Federal 10 milímetros y más al norte, en Concordia, 15 milímetros.

Córdoba

El informe detalló que son pocas las localidades que superaron los 45 milímetros, solo el 3 % del área. En el centro este, centro y extremo sur, un 25 % del área cordobesa, el alivio fue de 30 a 45 milímetros.

“Un 10% del área productiva de córdoba sigue en un estado muy delicado, ya que recibió lluvias inferiores a los 15 milímetros. El 62 % de la provincia acumuló de 15 a 30 milímetros.

Santa Fe

“La provincia más necesitada de agua, solo superó los 45 mm en dos sectores. El más importante es hacia el este y sur de Rosario con 60 milímetros. El otro se registró en el centro de Santa Fe, El trébol 47 milímetros y 48 milímetros en Reconquista.

Por otra parte, solo el 5 % del territorio podría sostener el crecimiento de los cultivos sin nuevas lluvias hasta la primera quincena de febrero. “Es importante destacar que más de la mitad de Santa Fe recibió un alivio momentáneo con registros de 30 a 45 milímetros. Pero el resto, un 42 % de la provincia, recibió lluvias inferiores a los 15 milímetros”, informó la BCR.

Lluvias

El informe de la BCR dividió en cuatro categorías a las zonas según los milímetros y las posibilidades de rendimiento.

  • Con lluvias mayores a 45 milímetros: no se depende de nuevas tormentas hasta el 10 a 15 de febrero para sostener el crecimiento y hay buenas chances de asegurar un piso mínimo de rindes. Si el productor asume el riesgo de posibles pérdidas por heladas tempranas, el milimetraje recibido alienta a sembrar áreas que se han sembrado y perdido o no se han podido sembrar por la sequía. De todas maneras, los resultados de estas siembras estarían sumamente limitadas por este atraso que sería inédito. En el caso de que las heladas tempranas se retrasen y las lluvias acompañen, las sojas sembradas podrían alcanzar de 10 a 15 qq/ha y los maíces entre 30 a 50 qq/ha.
  • Con lluvias de 30 a 45 milímetros: hay un alivio momentáneo. El cultivo puede retomar el crecimiento y crecer sin estrés durante una semana. Hay que recordar que en esta época los suelos pierden cerca de 7 milímetros por día por evapotranspiración. Por eso, se depende de nuevas lluvias en el corto plazo. El agua caída detiene el deterioro en soja y maíz y levanta levemente las expectativas productivas.
  • Con lluvias menores a los 30 milímetros: no se espera una reacción del cultivo, más aún en suelos regulares. Sigue habiendo una gran dependencia al comportamiento que tengan las lluvias de acá en más.
  • Las áreas con menos de 15 milímetros: si no reciben en el corto plazo lluvias importantes, seguirán profundizando el deterioro de los cultivos por el ascenso de las temperaturas. Estas áreas, sobre todo si están en la franja este de la región pampeana (mucho más deficitaria que el oeste), siguen en riesgo de pérdidas masivas y hasta totales de producción en soja y maíz. 

A partir de esta última semana de enero, se destacó como positivo el ingreso de una masa importante de humedad. “El anticiclón semipermanente del Atlántico se ha desplazado, permitiendo el desarrollo de estas lluvias. Pero está presente y hay que seguir su comportamiento”, destacó la BCR.

Sin embargo, el asesor de la Guía Estratégica para el Agro, Alfredo Elorriaga, comentó que después de este evento, las próximas lluvias tienen otra cara. “Las lluvias pronosticadas a partir del 25 de enero se ven ahora con menores volúmenes a los previstos una semana atrás. Aparte, las salidas de los modelos probabilísticos presentan una gran dispersión”. 

Las lluvias para la región núcleo podrían andar entre 15 a 30 milímetros. Los sistemas han vuelto a tomar mucha dinámica y hay que seguir que tan efectivo resulta ser el ingreso del próximo frente. Sí, se observa que en el noroeste del país se pueden volver a repetir lluvias importantes”, concluyó el asesor.

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