Un problema con el té revolucionó la cosecha y Argentina fue el primer país en mecanizar la zafra: el modelo se exporta al mundo
Además de revolucionar a la economía regional de Misiones, el té generó un gran impacto en la metalmecánica; un hito argentino que trasciende fronteras
MISIONES.- Un problema local generó un desarrollo disruptivo en la producción. La falta de mano de obra obligó a buscar una alternativa mecanizada de la cosecha, lo que dio lugar a la transformación de la zafra de té y convirtió a la Argentina en el primer país en utilizar cosechadora para este cultivo.
Ahora el desarrollo se exportó y con ello mano de obra argentina. Países como Ecuador y Kenia compraron cosechadoras argentinas para las producciones locales.
Una nueva industria alrededor del té
El té cumple 100 años en Argentina. Además de modificar la economía regional de Misiones, también trajo desarrollo e innovación. En Oberá se generó una nueva industria, la metalmecánica.
La empresa Lory es la única en el país que fabrica cosechadoras para este cultivo, además de yerba mate y tabaco. Sin embargo, hay que aclarar que gran parte de la zafra continúa de manera manual.

“Uno de los problemas que se planteó con la expansión de la superficie tealera en Argentina fue que llegó un momento donde escaseaba la mano de obra. Además, el costo comparado con otros países era bastante más caro. Fue así que se comenzó a trabajar para eficientizar el proceso de la cosecha”, contó la especialista en mejoramiento genético del té del INTA, Sandra Molina.
Actualmente, la producción de este cultivo genera US$ 78.000.000 al año y representa el 20 % de las exportaciones de Misiones. La producción se masificó y penetró en los campos de la provincia.
Del total que se produce en el país, Misiones genera el 95 % de la producción. Es una actividad de gran valor, ya que el 92 % se exporta.
En el recorrido desde 1923 al presente, el INTA tuvo participación en el mejoramiento genético que posibilitó mejores rendimientos. Al mismo tiempo, se inició un proceso de incorporación de distintas herramientas para mecanizar el proceso.
“Fue evolucionando y distintas empresas generaron máquinas para facilitar la cosecha del té. Fue un desarrollo bastante rápido, al punto que, durante mucho tiempo, fuimos el único país que realizaba cosecha mecanizada de té”, explicó Molina.
De esta forma, la cosecha del té fue un logro argentino, ya que hace poco tiempo se incorporó en otros países. Con este avance, se abrió un camino a la exportación de maquinaria a Ecuador y Kenia.
“Las cosechadoras que se están usando en otros países provienen de la Argentina”, expresó la especialista. Con este desarrollo, la mecanización abrió las puertas a otras posibilidades, como empresas metalúrgicas que pudieron expandir sus fronteras.
“Habla muy bien de la Argentina, del posicionamiento y el reconocimiento que tiene”, concluyó Molina.

