Llegaron en 1936 y junto a la cuarta generación familiar ya manejan 5000 ovejas: la herencia de la pasión y la búsqueda de la innovación en un campo tradicional

Octavio Saint Antonin es bisnieto de los primeros que se asentaron en la estancia de 10.000 hectáreas que está al este de Bariloche; heredó la pasión y quiere potenciar el legado

09deMarzode2026a las12:27

BARILOCHE.- “La oveja es soberanía” es la frase que se repite de manera frecuente entre los productores ovinos de la Patagonia. Gran parte de los campos de esta región tienen una historia centenaria y conservan el legado familiar de quienes llegaron cuando todavía se la denominaba “Territorio nacional”.

En 1936 llegó la familia Canessa desde Buenos Aires y se asentó con 600 ovejas en la estancia Rayhuao. El primero en echar raíces fue el ingeniero agrónomo Julio Canessa. Hoy, 90 años después, Octavio Saint Antonin quiere mantener el legado familiar, pero imprimir una nueva impronta. Así como el “Tano” Favalli exclamó la célebre frase del Eternauta: “Lo viejo funciona, Juan”, Octavio rescata el legado, pero quiere sumar innovaciones. En la actualdiad, la estancia cuenta con 5000 lanares y 200 bovinos.

Por su parte, el secretario de Ganadería de Río Negro, Tabaré Bassi, comentó que el promedio de edad del productor es cada vez mayor y que las generaciones jóvenes buscan otras cosas más allá de la ruralidad. “Buscan comodidades, estar en la ciudad, tener comunicación y servicios. Es difícil detener esta migración de la zona rural a la urbana”, planteó.

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Estancia Rayhuao: 90 años de historia productiva en la Patagonia

Está ubicada a 100 kilómetros al este de Bariloche. Su historia también es la de la Patagonia. Con el crecimiento de la población, la estancia se expandió y se profesionalizó.