El tambero que sin saberlo apostó hace más de 30 años por un manejo que vive un boom y hoy cosecha mucho más que granos y leche

La historia de la familia Tibaldi en Santa Fe está llena de errores y aciertos, pero sobre todo de intuición y resiliencia que no admite recetas

El tambero que sin saberlo apostó hace más de 30 años por un manejo que vive un boom y hoy cosecha mucho más que granos y leche
19deMayode2026a las16:46

“No fue una decisión puntual ni un cambio brusco”, reflexiona Juan Cruz Tibaldi, agrónomo y productor Aapresid que condensa en una frase toda una forma de hacer agricultura. “Fue un proceso de muchos años, con aprendizajes y ajustes. Un sistema que se fue construyendo en el tiempo”.

No hay un “antes y después” claro. Lo que hay es algo más difícil de contar —y más interesante—: una evolución silenciosa, donde el suelo pasó de ser un recurso más para convertirse en el eje que ordena cada decisión y aporta estabilidad.

Cuando el sistema deja de ser una suma de prácticas 

Cerca de Sastre, en el centro-oeste de Santa Fe, el planteo en el establecimiento familiar de los “Tibaldi” combina agricultura con lechería. Pero la clave no está en las actividades, sino en cómo se integran.

“Más que pensar en agricultura y ganadería por separado, siempre buscamos que el sistema funcione como un todo”, cuenta Juan Cruz. “Las rotaciones, los cultivos de servicios, las pasturas, la cosecha y el pastoreo no son prácticas aisladas, sino herramientas que se articulan”.

Familia Tibaldi Santa Fe

Esa lógica permitió algo que no siempre se valora: empezar a depender menos de insumos externos y más del funcionamiento interno del sistema. La diversidad, la integración y la intensificación no aparecen como conceptos teóricos, sino como decisiones concretas en cada lote. Y en ese esquema, los cultivos de servicios (CS) empezaron a ocupar un lugar central.

Diversidad que se diseña en el lote

El cambio arrancó hace muchos años y de una forma al principio poco evidente. “Me veo de chico, cuando ni sospechaba ser agrónomo, acompañando a mi padre, agrónomo ya, cuando decidió apostar por la siembra directa y los verdeos pastoreados en un momento en que todavía no se comprendía del todo su alcance y no habían sido rotulados como cultivos de servicios”, recuerda Juan Cruz.

“Con el tiempo entendí que no se trataba de ocupar un espacio de barbecho entre dos cultivos de renta sino de mantener vivo el suelo, expandir raíces y darle continuidad biológica al sistema. Esa mirada, que en su momento no tenía la validación técnica que tiene hoy, se confirma en cada dato que obtenemos”, destacó.

Desde entonces, cada decisión se ordena en función del lote y del momento. No es lo mismo un antecesor maíz que soja, ni un ambiente con buena disponibilidad hídrica que uno más ajustado. En cada caso, el planteo cambia en busca de eficiencia.