De jardinero a atender las canchas del Mundial: "Cuando uno tiene pasión por lo que hace, no hay límites", destaca el argentino que se volvió experto en césped

Pablo Peirano, fundador y CEO de Greenkeeper, repasa su recorrido profesional y explica cómo evolucionó el manejo del césped deportivo

22deJuniode2026a las10:32

¿Cómo se llega a ser uno de los expertos que cuida el césped del Mundial? Esta es la historia de Pablo Peirano, fundador y CEO de Greenkeeper, que comenzó como jardinero pero que siempre apuntó a lo más alto del cuidado de campos de juego.

"Lo que no cambió nunca es la pasión", destaca en diálogo con Agrofy News, en el marco de Dexportiva, un encuentro inédito que se realizó este año en Casilda, Santa Fe.

Pablo Peirano, experto en césped: apasionado de la maquinaria y del cuidado profesional del campo

"Originalmente empecé a vincularme con el césped como jugador de golf. Me transformé en profesional e intenté competir en la gira, pero con los años me di cuenta de que no iba a ser mi medio de vida porque me faltaba nivel para competir profesionalmente. Entonces empecé a buscar una alternativa. Como me gustaba mucho el césped, encontré una manera de desarrollarme a través del mantenimiento de áreas verdes", comentó Peirano.

Al hacer el curso de instructor de golf tuvo materias vinculadas al mantenimiento y construcción de canchas: "Allí adquirí mis primeros conocimientos sobre césped deportivo. Todo eso lo apliqué en una pequeña empresa de mantenimiento de jardines y áreas verdes que armé y que fui desarrollando con el tiempo. Tratando siempre de hacer bien mi trabajo comenzaron a aparecer nuevos desafíos. Empecé a realizar el mantenimiento de canchas de fútbol amateur, a aplicar técnicas y conocimientos que ya tenía y obtuve buenos resultados. Eso me llevó a asumir proyectos cada vez más importantes".

En 2008, mientras estudiaba paisajismo, surgió la posibilidad de hacer el mantenimiento del Estadio Único de La Plata. Se asoció con Daniel Espósito, una persona muy reconocida en la industria, con quien trabajó durante dos años: "Él nos asesoró porque a mí todavía me faltaba conocimiento. Tuvimos la suerte de que en 2009 Estudiantes de La Plata se consagró campeón de la Copa Libertadores jugando de local en ese estadio, así que fue una experiencia extraordinaria".

Esa etapa terminó en 2010 cuando el estadio cerró para realizar el techado. En 2012 arrancó a trabajar en Independiente de Avellaneda: "Daniel volvió a acompañarnos durante un tiempo y logramos revertir una situación muy complicada, ya que la cancha estaba en muy mal estado. En un año conseguimos llevarla a un nivel muy bueno. Después el club atravesó problemas económicos y Daniel siguió su camino, mientras yo permanecí allí durante seis años".