Las economías regionales mantienen un escenario estable, pero persiste la brecha: ¿cuánto queda en el campo?

El semáforo productivo destacó ocho economías en rojo; bovinos, ovinos, granos y miel sostuvieron la actividad de manera positiva

Por
Ganaderia
10deJuliode2026a las17:24

Durante el mes de mayo de 2026, la rentabilidad de las economías regionales se mantuvo estable respecto del mes anterior. El informe de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) destacó que la participación de los productores en el precio final de los alimentos sufrió fuertes caídas interanuales.

El relevamiento conocido como el Semáforo de Economías Regionales reportó cuatro actividades en verde, siete en amarillo y ocho en rojo. Frente a estos resultados, no se registraron pasajes de las economías entre los colores del semáforo.

Entre las producciones más castigadas, que continuaron bajo la categoría roja, resaltaron la yerba mate, el arroz, el vino, el algodón y la lechería. El principal problema radicó en la rentabilidad del negocio, ya que los precios percibidos por los productores quedaron estancados o crecieron por debajo de la inflación.

En la vereda opuesta, los bovinos, los ovinos, los granos y la miel lograron sostenerse en verde gracias a cotizaciones que superaron la barrera de la inflación. A este grupo también se suman la producción manisera mostrando un mejor desempeño.

La porción del productor en la góndola

Al analizar la participación del productor en el valor final de once alimentos evaluados, siete actividades mostraron una menor injerencia respecto a sus promedios históricos. Las brechas comerciales más alarmantes se observaron en la vitivinicultura y la yerba mate, donde el ruralista captó apenas un 13 % del precio en góndola. Se trató de un valor por debajo de las marcas históricas del 24 % y 25 %, respectivamente.

A su vez, la cadena bovina y la aviar retuvieron el 58 % y el 40 %, anotando bajas de dos puntos porcentuales en ambos casos. Para explicar estas asimetrías, el informe argumentó: “En aquellas con mayor nivel de industrialización o transformación, como el trigo, la yerba mate o el vino, la participación del productor suele ser menor, ya que el producto pasa por varios procesos antes de llegar al consumidor final”.

En contraste, sólo cuatro cadenas superaron sus registros históricos: la papa, las hortalizas, los porcinos y los ovinos. En porcinos, las granjas recibieron el 37 % del valor.

Finalmente, el reporte concluyó que en aquellas economías donde los costos de producción primaria pesaron fuertemente sobre los márgenes de toda la cadena productiva, la proporción monetaria que retuvo el productor de origen logró ser considerablemente mayor. “También inciden los costos de cada una de las etapas, esto se verifica principalmente en las participaciones relativamente altas del productor en las carnes, donde los costos de producción primaria pesan mucho en los costos finales de toda la cadena”, ejemplificó el informe a modo de cierre.

Temas en esta nota