El campo de lavandas más austral del mundo está en Argentina: las increíbles vertientes de agua que nacen en la chacra y la visión del productor detrás del establecimiento
Cerro Cónico es una chacra familiar construida con años de trabajo y con el objetivo de aportar al crecimiento de la región
A solo 20 kilómetros de Trevelin, Osvaldo Zampella convirtió una chacra con bosque nativo y vertientes naturales en un proyecto familiar con casi 5.000 plantas de lavanda, producción de aceites esenciales y una experiencia de turismo rural que abrirá sus puertas en septiembre.
De la producción ganadera a la producción de lavandas: creó el campo de lavandas más austral de Argentina
Antes de apostar por la lavanda, la vida de Osvaldo Zampella estaba ligada a la ganadería. Entre el 2000 y el 2017 se dedicó a la producción de ovejas y vacas en un campo ubicado a unos 30 kilómetros de Esquel.

Sin embargo, siempre hubo otra pasión que lo acompañó: el bosque nativo y las plantas. "De chico leía libros sobre vegetación y siempre me gustó forestar", recordó el productor. Esa inclinación lo llevó a plantar árboles incluso mientras desarrollaba la actividad ganadera.
En 2017 decidió vender el campo ganadero y, después de algunos años alejado de la actividad, en 2022 adquirió junto a su familia la chacra Cerro Cónico, ubicada cerca de Los Cipreses, a unos 20 kilómetros de Trevelin. El lugar, prácticamente virgen, cautivó a la familia por su riqueza natural: un bosque nativo de ñires, cipreses, laureles y robles, además de vertientes de agua surgente que nacen dentro del propio predio.

“Aparte del bosque nativo y la belleza del lugar, la chacra tiene unas vertientes de agua surgente increíbles. Empezamos a trabajarlas y hoy tenemos un arroyo y una laguna alimentados completamente por agua que nace dentro del mismo predio”, explicó Zampella.
Con el paisaje recuperado y la tierra preparada, surgió la idea de darle un perfil productivo que respetara la esencia del lugar. Así nació el proyecto de lavandas. Aunque la especie ya estaba presente en jardines particulares de la región, no existían plantaciones a escala productiva.

"Queríamos aprovechar la belleza del entorno y hacer algo relacionado con las plantas, que siempre fue una pasión para mí", contó Zampella, dando origen a un emprendimiento que hoy se convirtió en el campo de lavandas más austral de Argentina.
Detrás del proyecto hay un fuerte espíritu familiar. El trabajo diario está a cargo de Osvaldo, con la colaboración de su esposa en la ambientación y los detalles decorativos del predio, el apoyo de sus hijos cada vez que regresan a Chubut y el acompañamiento de trabajadores de la zona que participan en distintas tareas.

“Esto nació como un lugar para nosotros, pero con el tiempo sentimos que era como tener un cuadro en casa y guardarlo solo para la familia. Entonces decidimos abrirlo para que otras personas también pudieran disfrutarlo", expresó el sureño.
Un proyecto que abre sus puertas al agroturismo
La evolución del emprendimiento también despertó una nueva idea: compartir el espacio con visitantes. Por eso, a partir de septiembre abrirán la chacra al turismo, aunque con una propuesta de cupos reducidos y enfocada en la contemplación de la naturaleza.

"Queremos que la gente venga a recorrer los senderos, ver las casi 5.000 plantas de lavanda, el rosedal, la laguna, el bosque nativo y simplemente disfrutar del lugar. No buscamos un turismo masivo", sostuvo Zampella.

