Producen el "oro negro" del campo, que puede llegar a los US$ 2.000 el kilo, y destacan que no tiene nada que envidiarle a Europa: así es el establecimiento de trufas más grande de la Argentina
La trufa negra se consolida como una alternativa productiva de alto valor en Argentina; desde Trufas del Nuevo Mundo explican cómo evolucionó el cultivo, el salto de la producción hacia los mercados internacionales y las oportunidades
Trufas del Nuevo Mundo arrancó en 2012 con 25 hectáreas y en 2014 sumó otras 25, estableciendo el campo de trufas más grande de la Argentina. Este establecimiento está forestado con robles y encimas para generar una producción de trufas que no se ve en muchos campos a nivel global.
En diálogo con Agrofy News, Faustino Terradas, del área comercial de Trufas del Nuevo Mundo, y Tomás de Hagen, responsable de producción, repasaron los hitos hasta lograr la producción actual.
Actualmente, la producción de Trufas del Nuevo Mundo ya supera la tonelada y media: "Para truficultura es un montón". Bajo este marco, buscan crecer en producción para poder ofrecer mayor volumen en el exterior y, otro paso que se va a ir dando más adelante, a medida que más productores empiecen a tener su finca, va a ser que ellos pudan ser consolidadores de las producciones de otros.
La historia de Trufas del Nuevo Mundo
"El proyecto se inicia al principio por la pasión de cinco socios argentinos apasionados por la trufa que estaban viendo que en el país no se producía y que podría llegar a producirse este tipo de producto", repasaron. Y es así que fueron observando qué hacían en otros países como para poder introducirla: "Vieron que se hacía en Chile, en Europa también, tanto en España como en Francia, pero principalmente en España. Y es así que ahí vieron las características tanto de suelo como de clima. Y en la región del sudoeste de la provincia de Buenos Aires, que es donde estamos nosotros, específicamente la localidad de Espartillar, reunían las características generales como para poder hacer el desarrollo de las trufas, tanto con el suelo como con el clima".
En el campo hubo que hacer algunas correcciones de pH, sobre todo en suelo, pero la parte climática y el resto de las características se dieron como para que hoy por hoy puedan hacer esta producción que les permite exportar todos los años.
Ya desde el año 2020, en plena pandemia, empezaron a hacer las primeras exportaciones y, en función de eso, año a año ir generando nuevos lazos con otros países para poder llegar el producto fresco a esos destinos.
"Nosotros la primera trufa la recolectamos recién en el año 2016, o sea, cuatro años desde que se plantan las primeras encinas y robles, que son las dos especies arbóreas que tenemos. Y a partir de ahí, recién en el año 2017, empezamos a comercializar primero internamente, o sea, los restaurantes acá en Argentina", explicaron. De esta forma, la plantación va evolucionando, entonces van teniendo mayor volumen.
Trufas del Nuevo Mundo, por la superficie que tiene, es un proyecto pensado para exportar principalmente, pero el interés siempre fue también ir acompañando la gastronomía local en Argentina a lo largo de todo el país, que está buscando este tipo de productos que antes capaz no se conseguían acá o los conocían por haber viajado a Europa.
A partir del 2020 empezaron a exportar: "Primero lo hicimos en España, después Francia, México, Brasil, Japón. Y bueno, esos son en principio los destinos más concurrentes. Después, a través de un partner en Francia también llegamos a otros países de Europa. A los nórdicos también, por ejemplo, como a Dinamarca hemos llegado, a Suecia, Italia. Son países que vamos llegando. También Estados Unidos es uno de los principales mercados nuestro y la calidad del producto que se hace acá", comentó Faustino Terradas.
En Trufas del Nuevo Mundo destacan que la calidad de la trufa argentina es muy buena y es muy importante la frescura con la que llega el producto: "Por eso es un producto súper perecedero, que los transportes son aéreos, semana a semana se están realizando envíos".
La frescura de la trufa es fundamental. Y otra cosa muy importante para que llegue un producto de calidad a lo que son los restaurantes del mundo es la clasificación que sea de esa trufa: "Realmente conocer bien qué es lo que valora el restaurante en el exterior como para enviarla a nuestros clientes, que obviamente son distribuidores porque no mandamos puntualmente a restaurante, mandarle las calidades que ellos están esperando", indican haciendo foco en los aspectos de aroma y sabor, fundamentales para la trufa.
La trufa negra argentina es la misma especie que se hace en Francia, en España, en Italia: "En algunos casos tuvimos como algunas respuestas también que algunos clientes afuera incluso estaban sorprendidos por la calidad y que a veces incluso puede llegar a ser mejor que lo que ellos consiguen en la temporada europea".
Hay que tener en cuenta que es un producto estacional de invierno. Entonces se exporta a contra estación contra Europa: "Nosotros estamos exportando a Europa cuando ya es verano, cuando no hay trufa negra. Entonces, ahí es donde hay una oportunidad también, porque sí es verdad que se compite con otras especies de trufa como la trufa de verano, pero la trufa negra, la de invierno, es solamente del hemisferio sur".
¿Qué se necesita para una buena trufa?
Lo que se busca para la producción de trufas negras es suelo de tipo franco, que son aquellos que tienen una proporción entre arena, limo y arcilla más o menos proporcionada, un pH alcalino de 7,5 a 8,5, con óptimo de 8, una conductividad eléctrica baja y otras características más del suelo.

