Ganó Lula y se devaluó el real: por qué hasta diciembre puede ser una buena ventana para vender soja

La devaluación del real mejora la competitividad de los granos brasileños y podría presionar los precios durante la cosecha; Enrico Manzi, gerente general de Biond Agro, analizó el escenario comercial y explicó por qué el trigo argentino seguirá siendo clave para el país vecino

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soja con tormenta de fondo
30deOctubrede2026a las10:17

El resultado de las elecciones presidenciales en Brasil abrió interrogantes en los mercados agrícolas. La continuidad de Lula da Silva, junto con los movimientos del tipo de cambio, plantea un nuevo escenario para los principales exportadores de granos, entre ellos la Argentina.

En diálogo con La Posta streaming, Enrico Manzi, gerente general de Biond Agro, la empresa que fyo fundó en Brasil, explicó que la depreciación del real puede favorecer las ventas brasileñas y generar presión sobre los precios internacionales. También señaló cuáles son las variables que deberían seguir los productores argentinos antes de definir su estrategia comercial.

La devaluación del real pone presión sobre la soja

Tras las elecciones, el real registró una fuerte depreciación frente al dólar, un movimiento que mejora la competitividad de los productos brasileños en el mercado internacional.

“Sin mover la aguja, sin mover nada, nosotros pasamos a ser mucho más competitivos en los mercados internacionales”, resumió Manzi al analizar el impacto cambiario sobre el negocio agrícola.

Para el ejecutivo, el efecto será especialmente relevante en la soja, sobre todo si Brasil consigue una buena cosecha. En ese escenario, el país podría salir a vender con mayor intensidad y competir directamente con la producción argentina y estadounidense. “Vamos a estar muy activos y bastante competitivos en el mercado internacional”, advirtió, al referirse a la posibilidad de una cosecha brasileña abundante.

Enrico Manzi de traje azul y camisa blanca, con credencial colgada al cuello, posa de pie junto a una pared de paneles metálicos en una oficina con escritorios y computadoras

El maíz presenta otra dinámica. Según Manzi, el crecimiento de la producción de etanol y biocombustibles está convirtiendo a Brasil en un consumidor cada vez más importante de su propia producción. Ese proceso puede abrir oportunidades para la Argentina como proveedor internacional.

Hasta diciembre, una ventana para aprovechar los precios

De cara a los próximos meses, Manzi puso el foco en el calendario de comercialización brasileño. El país ya había adelantado parte de sus ventas de soja, mientras que China también avanzó en la cobertura de sus necesidades para la cosecha.

Con el ingreso de la producción brasileña previsto desde enero, el especialista anticipó un escenario de mayor presión sobre los precios y las primas. En ese contexto, identificó una oportunidad comercial para quienes todavía tienen mercadería por vender: “Hasta diciembre, una buena ventana para aprovechar precios”.

La recomendación es evaluar los márgenes pendientes, los costos y las alternativas de cobertura antes de tomar decisiones. La evolución de Chicago será importante, pero también lo serán las primas y las condiciones de comercialización de cada mercado.

Tablet con panel de inteligencia de mercado con gráficos de exportaciones de soja de Brasil y precios, sobre una mesa de madera

El trigo argentino, clave para abastecer a Brasil

Más allá de la soja, el trigo aparece como otro punto relevante para el comercio bilateral. Manzi explicó que las lluvias durante la precosecha afectaron la calidad del cereal brasileño y aumentaron la necesidad de recurrir a las importaciones. “Vamos a necesitar traer el trigo de Argentina para mejorar la calidad de lo que tenemos acá”, afirmó.

El ejecutivo advirtió que la depreciación del real encarece esas compras y puede generar presiones inflacionarias en el mercado brasileño. Aun así, consideró que la necesidad de abastecimiento será determinante para sostener el intercambio comercial.

“Los países y las ganas de Lula de mantener relaciones con el Mercosur, son mucho más fuertes, siempre fueron una de sus grandes banderas”, sostuvo, al referirse a las diferencias políticas entre los gobiernos de ambos países.

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