Renunció el presidente de Paraguay por la caída de Ueno Bank: qué puede pasar con el campo paraguayo

La intervención de Ueno Bank, con casi tres millones de clientes, desató una crisis política y una suba del dólar; en el agro, la devaluación podría favorecer a los exportadores, pero encarecer los insumos y complicar la cadena de pagos

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Renunció el presidente de Paraguay por la caída de Ueno Bank: qué puede pasar con el campo paraguayo
05deNoviembrede2026a las19:39

La renuncia del presidente Santiago Peña, este jueves 5 de noviembre, se produjo en medio de la conmoción por la intervención de Ueno Bank, una entidad que creció aceleradamente en los últimos años y cuya caída dejó a miles de ahorristas sin acceso inmediato a sus depósitos.

"Realmente es un escenario económico sensible, pero sobre todo una crisis política muy importante", describió Guillermo Crampet, editor de Valor Agro Paraguay, al analizar el escenario que atraviesa el país.

El conflicto tuvo repercusiones en el mercado cambiario. Mientras el dólar comenzó a acercarse a los 6.000 guaraníes, crecieron los cuestionamientos por los vínculos entre la entidad financiera, el poder político y los fondos públicos comprometidos.

El Banco Central del Paraguay (BCP) inició el procedimiento de resolución de Ueno Bank tras constatar un deterioro de su solvencia que dejó a la entidad por debajo de los límites legales. El banco, que había alcanzado aproximadamente 2,9 millones de clientes a partir de su expansión en los servicios digitales, suspendió sus operaciones el pasado 3 de noviembre.

La situación adquirió una dimensión política mayor por los vínculos de la entidad con el Gobierno. Ueno Bank estaba controlado por el Grupo Vázquez, un conglomerado empresarial con inversiones en distintos sectores de la economía paraguaya. Peña había mantenido una participación empresarial vinculada al grupo hasta 2025 y, en los comienzos del banco, había sido uno de sus principales accionistas.

A esto se sumaron cuestionamientos por los beneficios que habría recibido la entidad y por la participación de fondos públicos en sus operaciones. Entre los recursos comprometidos se encuentran depósitos de organismos estatales y fondos previsionales, principalmente del Instituto de Previsión Social (IPS). "Se hicieron cambios políticos ilegales que favorecieron mucho a ese banco, que fueron muy criticados en cierto momento y ahora ha explotado esta bomba", sostuvo Crampet.

El dólar reaccionó y crece la preocupación por los ahorristas

Según explicó el editor de Valor Agro Paraguay, el dólar comenzó a registrar una suba significativa después de varios meses de relativa estabilidad. "El dólar tocó un piso de 5.600, 5.700 y hoy estamos bastante más cerca de los 6.000. Es un movimiento fuerte", señaló Crampet al describir el comportamiento de la cotización durante los últimos días.

El periodista aclaró que todavía hay mucha información por conocerse y que el escenario continúa en desarrollo. Hasta el momento, el Banco Central comunicó que se avanzará con la devolución de los depósitos a los ahorristas hasta determinado monto, mientras que quienes superen ese límite deberán esperar cómo continúa el procedimiento. En paralelo, la crisis abrió un frente judicial. La Fiscalía inició una investigación por presuntas irregularidades en operaciones crediticias y contables de la entidad.

Una crisis que pone en juego la confianza en Paraguay

La intervención bancaria también profundizó las diferencias dentro del oficialismo. La renuncia del presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, el 3 de noviembre, y los cruces entre Peña y su vicepresidente expusieron las tensiones en el Gobierno. A su vez, distintos sectores políticos comenzaron a reclamar medidas institucionales contra el mandatario.

Para Crampet, el impacto trasciende la situación puntual de una entidad financiera, especialmente por el posicionamiento que Paraguay construyó en los últimos años como destino de inversiones. "En Sudamérica solamente hay cuatro países con grado de inversión: Paraguay es uno de ellos, está Uruguay, está Chile y está Perú", recordó.

Ese reconocimiento internacional fue uno de los factores que contribuyó a consolidar al país como una alternativa para inversiones en distintos rubros, entre ellos el inmobiliario, la compra de tierras y los agronegocios.

"Hay que tener en cuenta algo, que me parece que también es una información muy importante, para quienes no conocen este banco: en el inicio, el propio presidente de la República, siendo presidente, era el principal accionista de Banco Ueno", remarcó Crampet.

Cómo puede impactar la crisis en el agro paraguayo

Desde la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO), que dialogó con Agrofy News, advirtieron que la suba del dólar puede tener efectos contrapuestos para el sector: beneficiar a los exportadores, pero al mismo tiempo encarecer los costos de producción.

Por un lado, la soja, la carne y el maíz son actividades con una fuerte exposición al dólar. Por eso, una cotización más elevada podría favorecer los ingresos de los productores al momento de liquidar sus cosechas y ventas, mientras que algunos de sus costos locales, expresados en guaraníes, perderían peso relativo.

Sin embargo, la otra cara de la situación está en los insumos necesarios para la campaña agrícola. Fertilizantes, agroquímicos, semillas y combustibles se cotizan en dólares, y reducir los márgenes de rentabilidad si la tendencia se mantiene.

Otro de los puntos de preocupación es la liquidez de las empresas. Si bien el Fondo de Garantía de Depósitos prevé contar con recursos para devolver una parte importante de los ahorros de los clientes, desde CAPPRO advirtieron que el congelamiento de cuentas puede afectar directamente las transacciones comerciales.

Muchos proveedores de insumos y compradores locales de productos agropecuarios tienen fondos inmovilizados en la entidad. Esto podría generar dificultades para cumplir con pagos y cobros, e incluso interrupciones en la cadena de pagos si los depósitos que superan los límites de cobertura no pueden recuperarse rápidamente.

A ese escenario se suma el posible encarecimiento del financiamiento. Según la información compartida por la cámara, el riesgo país registró un incremento del 16% en medio de la crisis. La desconfianza en el sistema financiero podría llevar a las entidades bancarias a adoptar posiciones más conservadoras, con créditos más caros y mayores dificultades para acceder a financiamiento de corto plazo o créditos puente para el sector agropecuario.

También señalaron que la incertidumbre puede llevar a postergar decisiones de inversión. Entre los posibles efectos mencionaron demoras en proyectos de infraestructura rural y movimientos especulativos en los precios de los arrendamientos y de la tierra.

De todas maneras, la cámara pidió tomar estas proyecciones con cautela, debido a la velocidad con la que se están desarrollando los acontecimientos. "Hay también una sensación, esperemos un poquito, para ver si la previsibilidad a largo plazo se pierde o si la inestabilidad continúa", señalaron al describir el clima que atraviesa el sector.

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