Positivo: Todo listo para cambiar mala ley laboral

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27deDiciembrede1999a las10:11

El bloque de diputados de la Alianza le aseguró ayer al ministro de Trabajo,Alberto Flamarique, que el proyecto de reforma laboral -que estará incluido enuna ley ómnibus- está dentro del marco de los acuerdos preelectorales con eljusticialismo. Con esto el gobierno se aseguraría que el proyecto será tratadoinmediatamente después de que el Congreso resuelva la situación del paqueteimpositivo que hasta ayer continuaba varado en el Senado. Dentro de la Alianzase aseguraba que a más tardar en la segunda quincena de enero el PoderLegislativo estaría tratando formalmente el proyecto.

 Los legisladores oficialistas aseguraron que el justicialismo no pondrápalos en la rueda en el momento de dar quórum dentro de la Cámara de Diputados,más allá de las habituales quejas de los legisladores de origen sindical.

Este dato fue el más importante dentro de la reunión de ayer a la mañana quemantuvieron los principales referentes legislativos que deberán defender lapropuesta oficial dentro del Congreso junto con Flamarique.

En ese marco quedaron definidas también dos medidas que estarán incluidasen el paquete y que modificarán sustancialmente las relaciones laborales. Enprimer lugar, y para provocar la caída de la ultraactividad, se incluirá en laley la descentralización total de las negociaciones colectivas de trabajo,evitando la necesidad del aval del sindicato central. Por otro lado, seinstrumentará, además de la ampliación a seis meses de los períodos deprueba, la implementación de contratos promovidos dentro de las empresas, loscuales tendrán una tabla gradual de reducción de los aportes patronales.

La caída de la ultraactividad tal cual se la conoce hoy es la esencia delproyecto que enviará Flamarique al Congreso. La forma de instrumentar estainiciativa sería la siguiente: una vez sancionada la ley, las partes (empresariosy sindicatos) tendrán un plazo de 12 meses para comenzar a discutir las nuevascondiciones y un máximo de dos años para que se renegocien todos los convenioslaborales.

La confirmación de estos plazos fue planteada luego del encuentro entre loslegisladores aliancistas y Flamarique por el diputado catamarqueño HoracioPernasetti. Este aseguró que entre las propuestas que se evalúan, figura laposibilidad «de fijar un plazo de dos años» para la renegociación de losconvenios laborales y en ese plazo «convocar en forma escalonada a todos losgremios y empresarios para que renegocien los contratos».
Esta convocatoria estaría administrada por el Ministerio de Trabajo, y laconcurrencia de las partes sería obligatoria. El período de vigencia delllamado comenzará desde la aparición misma del proyecto de ley en el BoletínOficial, lógicamente luego de la aprobación en el Congreso y su giro alEjecutivo.

Según declaró Pernasetti a este diario, «los convenios se firmaron en ladécada del ’70 y desde ese entonces hubo pocas modificaciones en loscontratos laborales en distintas actividades, aunque en su gran mayoría nofueron modernizados ni se incorporaron las nuevas modalidades de tecnología».La clave de la caída de la ultraactividad que propone esta ley es que lasnegociaciones no necesariamente deberán incluir a la cúpula sindical, sino quecualquier representación regional, por mínima que sea, pueda avalar el cambioen las condiciones laborales.

 Si los empleados de una empresa y sus empleadores acuerdan normas detrabajo, simplemente con que la representación inmediata de la provincia ociudad firme el nuevo convenio, éste estará en vigencia. Ni el Ministerio deTrabajo ni el sindicato central pueden oponerse a este acuerdo. Los nuevosconvenios colectivos tendrán una duración de tres años y podrán prorrogarseun año más durante el cual se deberá discutir si se cambiarán o no. ElMinisterio de Trabajo no homologará más estos convenios. Sólo lasrepresentaciones gremiales podrán hacerl

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