Avances hacia un acuerdo macro en el Mercosur

25deAbrilde2000a las08:56

Las negociaciones para llegar a un convenio tipo Maastricht y la posibilidadde que Brasil rebaje los aranceles de importación crean un mejor clima.

Funcionarios de la Argentina y Brasil comenzaron a negociar, aún de maneratímida y embrionaria, un amplio acuerdo económico entre los países delMercosur semejante al tratado de Maastricht que firmaron las naciones europeas.
Hace unas dos semanas desembarcaron en Buenos Aires dos funcionarios del BancoCentral de Brasil y otros del Ministerio de Hacienda de ese país, para iniciarcon sus colegas argentinos las negociaciones sobre los números concretos deambas economías.

El acuerdo (al que luego deberán sumarse Uruguay, Paraguay y, eventualmente,Chile) rondará, entre otras cosas, sobre los márgenes del déficit fiscal quepodrá permitirse cada país; por eso, en aquellas reuniones recientes se buscóllegar a un primer acuerdo sobre las estadísticas presupuestarias de cadapaís.

Sin embargo, los diplomáticos de ambos países se muestran disconformes conel ritmo, ciertamente lento, que los economistas brasileños y argentinos lesimprimen a estas negociaciones. "Hay que tratar de que la política leimponga, aunque fuera por una vez, su orden a la economía", ha dicho unencumbrado funcionario de Itamaraty.

La oportunidad podrá suceder a mediados de esta semana, cuando se realice enBuenos Aires una cumbre "triministerial" de los dos países, quecongregará a los ministros de Economía, Relaciones Exteriores y Defensa deBrasil y de la Argentina.

Aquellas negociaciones preliminares para un acuerdo económico de fondo yesta inminente cumbre de importantes ministros de ambos países están mostrandouna modificación fundamental en el clima del Mercosur y, sobre todo, en larelación entre Brasil y la Argentina, que entró en un peligroso espiral detensión desde la devaluación brasileña.

Diplomáticos brasileños se han manifestado muy conformes con el estilo dela nueva administración argentina. "Hay una química personal muy buenaademás entre los presidentes Fernando Henrique Cardoso y Fernando de la Rúa,capaz de eliminar cualquier obstáculo", se entusiasmaron. Esosfuncionarios de Relaciones Exteriores de Brasilia suponen que el importanteaumento de las exportaciones argentinas a Brasil durante el mes de marzo, talcomo informó La Nación ayer, ayudará aún más a distender la relación entreambos países.

No obstante, los mismos diplomáticos señalaron que el Mercosur deberáconvivir con sus dos principales socios abonados a sistemas cambiariosdistintos, uno fijo (el de la convertibilidad argentina) y otro flotante (el delreal brasileño).

"El desafío político consiste ahora en buscar una fórmula que respeteambos sistemas", dijeron, al tiempo que descartaron la posibilidad("inviable e imposible", calificaron) de acordar una fórmula decompensaciones ante eventuales devaluaciones, como han propuesto sectoresempresarios argentinos. Los dos economistas más importantes en la relación conBrasil (el ministro de Economía, José Luis Machinea, y el canciller AdalbertoRodríguez Giavarini) sostienen la tesis de que un acuerdo sobre las cuentasfiscales de ambos países será suficiente para disciplinar el tipo de cambio o,por lo menos, evitar bruscas oscilaciones.

Un destacado empresario brasileño que visitó hace dos semanas a De la Rúale expresó, por ejemplo, que su país necesita aumentar su capacidadenergética en un 40% en los próximos seis años. "Ya hemos agotado todoslos recursos; ahora debemos imaginar con la Argentina nuevas vías", lecomentó. Precisó que Brasil necesita explorar acuerdos dentro del Mercosur entorno de la represa de Yacyretá y, eventualmente, la de Corpus.

Funcionarios del gobierno de Brasilia deslizaron también, casi vaporosamenteaún, que su país está dispuesto a ser más flexible con las barrera

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