Los vetos de la discordia
La ley de refinanciación de pasivos del Banco Provincia, sancionada hace unmes, sufrió un tropiezo. El gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, vetó ochopuntos del instrumento que promueve la reprogramación de deudas hasta unmáximo de 500.000 pesos, vencidas al 31 de marzo pasado.
El plan contempla tres plazos de cancelación: 15, 20 y 25 años y una tasadel 10,75%, con la aplicación de un subsidio de dos puntos. En todos los casos,para acceder al plan hay que pagar un porcentaje del capital adeudado, que vadel 4,71 al 16 por ciento, según el plan optado.
El gobierno bonaerense y las autoridades del banco defendieron lasmodificaciones. Sin embargo, las entidades del campo consideraron que cambiaronlas reglas y que ahora el plan del Provincia pasó a ser menos ventajoso que elNación, cuando las condiciones originales lo hacían más favorables.
"Al gobernador le pareció imprudente fijar en una ley el compromiso definanciamiento por 25 años, por ello dispuso que se haga año por año, para nocomprometer las gestiones posteriores", sostuvo el vicegobernadorbonaerense, Felipe Solá.
En el lado opositor arreciaron las críticas. "El veto transformó laley en una herramienta vacía de contenido y no servirá para reactivar laproducción de las Pyme bonaerenses, que sufrieron grandes desventajas en laúltima década", sostuvo el senador Martín Vega (UCR), titular de laComisión de Desarrollo y Promoción.
