Economía investiga el sector de naftas

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21deJuniode2000a las08:48

Integración vertical: la Secretaría de Defensa de la Competencia analiza sila actual organización de la industria de combustibles perjudica a losusuarios.

El secretario de Defensa de la Competencia, Carlos Winograd, continúahaciéndose el Quijote contra los grupos energéticos. Después de que la semanapasada recomendó que la eléctrica española Endesa se desprendiera de susacciones en Edenor o en Edesur, anunció ayer que esa dependencia del Ministeriode Economía analiza desde hace meses las empresas petroleras.

Defensa de la Competencia, que sigue profundizando el estudio del sectoreléctrico, está escudriñando los diferentes tramos del negocio de loscombustibles líquidos. Es decir, el de las naftas y el gasoil, no el del gas.

La investigación hace hincapié en la organización industrial de lasempresas, el grado de concentración, las políticas de precios, la duración delos contratos con las estaciones de servicio y sus condiciones de exclusividad,así como en los costos y los beneficios de la integración vertical, es decir,entre las áreas de extracción, refinería y distribución.

Acerca de este último punto dialogaron la semana última los miembros de laComisión de Combustibles del Senado y representantes de las estaciones deservicio. Después de la reunión, expresaron su intención de obligar a laspetroleras Repsol-YPF, Shell y Esso a desprenderse de sus estaciones de serviciopropias (unas 300, sobre un total de 6600).

Fuentes gubernamentales expusieron que la integración vertical permitereducir los costos y, por ende, bajar los precios en caso de fuerte competencia.Sin embargo, advirtieron que los mercados monopólicos favorecen la persistenciade altos precios.

"Queremos saber en qué medida se beneficia el consumidor con la actualorganización de sector petrolero", dijo Winograd. El secretario recordódos oportunidades, según él perdidas, para mejorar la competitividad delsector. Una fue la privatización de YPF, a principios de los noventa. La otra,la venta del 20% de las acciones de la petrolera argentina que permanecían enmanos del Estado, en la segunda presidencia de Carlos Menem.

"La YPF estatal tenía contratos largos con las estaciones de servicio.Cuando la privatizaron, podrían haberlos acortado", afirmó Winograd."Pero los contratos fueron transferidos con la privatización, fueronvenciendo de a poco y entonces los estacioneros perdieron poder de negociaciónante las grandes petroleras", concluyó el funcionario

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