El Banco Mundial seguirá prestándole a la Argentina

26deJuniode2000a las08:56

La entidad crediticia internacional no aumentó la calificación del país,lo que le permitirá mantener el nivel de créditos que recibe; el Gobierno noquiere cambio de status

 WASHINGTON.- Puede parecer una frase en la línea de las que buscanmarcar diferencias de estilo: para el gobierno de Fernando de la Rúa, laArgentina es un país del Segundo y no del Primer Mundo, al que hacíareferencia Carlos Menem.

Pero en el debate sobre el lugar que ocupa la Argentina en el mundo tambiénse juegan cientos de millones de dólares en créditos del Banco Mundial (BM),entidad que, por ahora, no piensa dejar librado nuestro país a su suerte.

Como prueba de que la Argentina había comprado pasaporte de Primer Mundo,Menem aportaba el ingreso promedio per cápita: más de ocho mil dólares poraño.

Para el ministro de Relaciones Exteriores, Adalberto Rodríguez Giavarini, elnúmero no parece representar de manera adecuada la situación económica delpaís. El canciller sostuvo que la Argentina "no alcanzó todos losparámetros que nos permiten acceder al Primer Mundo" y se encuentra en elSegundo Mundo, "aunque lejos del Tercero".

A pesar de que no existen reglas claras al respecto, el BM suele"graduar" a los países con un ingreso per cápita superior a lossiete mil dólares anuales. Deja, entonces, de financiar programas de desarrolloporque considera que una economía de ese nivel de ingreso ya no necesita de suayuda.

A poco de asumir la Alianza el gobierno, funcionarios del Ministerio deEconomía y de la Jefatura de Gabinete descubrieron que el Banco Mundial teníaun plan para reducir de manera gradual, pero sostenida, sus operaciones en laArgentina, hasta llegar la graduación dentro de cuatro años.

Altos funcionarios del gobierno argentino y del organismo en Washingtoncomentaron a La Nación que el proyecto generó oposición en el gobierno de Dela Rúa y un debate dentro del Banco Mundial sobre cuáles son los indicadoresque deben tenerse en cuenta para una "graduación".

La propuesta partió de la oficina del Banco Mundial en Buenos Aires, a cargode Myrna Alexander, y le llegó al Gobierno en el primer borrador del documentoque están elaborando sobre la nueva estrategia para la Argentina, segúnconfiaron dos fuentes que tuvieron acceso al texto.

El gobierno de Menem se había mostrado partidario de la"graduación", como quien busca un certificado de ingreso en el PrimerMundo. Sin embargo, en el último año de gestión pidió -y obtuvo- una ayudaextraordinaria del organismo, por un valor total de 3000 millones de dólares,para amortiguar el impacto de la crisis financiera mundial.

Las operaciones especiales, sumadas a casi 200 millones de dólares parafinanciar proyectos de salud, educación y desarrollo, convirtieron a laArgentina en el principal receptor del mundo de los créditos aprobados por eldirectorio del BM en el año fiscal 1999 (de julio de 1998 a junio de 1999).

Argumentos en contra

Desde la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Economía lanzaron unaofensiva sobre David de Ferrantis, vicepresidente para América latina del BancoMundial.

Para borrar la palabra "graduación" del borrador, los argentinosalegaron que el propio organismo había determinado en un documento deseptiembre de 1984 que "los países miembros no serán excluidos de lospréstamos del Banco por la simple razón de haber alcanzado un nivelpredeterminado del PBI". Deben tener en cuenta también, seguía elargumento, los indicadores de pobreza y desarrollo, la distribución de ingreso,y también la convertibilidad, que según una de las fuentes engorda el ingresoper cápita porque el peso está "sobrevaluado" con relación aldólar en un 20 o 30 por ciento.

El propio organismo, en un informe sobre la pobreza en la Argentina de marzoúltimo, señala qu

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