Mayor flexibilidad

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26deJuniode2000a las08:30


Los especialistas que analizan el panorama financiero nacional coinciden enevaluar que la clave para entender este fenómeno por el cual gran parte de lapoblación no es cliente habitual de las entidades bancarias formales es repararen el grado de flexibilidad con que se mueve en sus operaciones la bancainformal.

"Para darte créditos te piden seis meses en el trabajo, ingresosmínimos por entre 300 y 400 pesos y les alcanza con referencias del empleador,en caso de que el solicitante trabaje en negro, mientras que un banco te pidemás ingreso, antigüedad laboral y certificados de aportes a la AFIP, etc, etc.Y para pagarlo te mandan un cobrador a tu casa o te lo cobran en una sucursalque opera con horario comercial, y no con el horario inflexible de lassucursales bancarias", explicó el consultor Arrigoni.

Claro que, por enfrentar un mayor riesgo de no cobrar por los créditosotorgados, estas últimas empresas trabajan habitualmente con tasas de interésmás altas, que en general al público le resultan indiferentes, "porquemiden la relación por medio del valor de la cuota, que es la que les permiteacceder a un bien o un servicio", añadió el especialista.

Este modelo de negocio flexible contrasta con la rigidez del sistema formaldiseñado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que -tras latraumática experiencia del efecto tequila- reguló sobre la base de lasrestricciones, considerando un único tipo de entidad bancaria minorista a laque le fijó altos requerimientos de capital y penalizaciones por operar consectores de riesgo.

Estrictos requisitos

Por ejemplo, para entrar en el negocio bancario formal hay que contar con unpatrimonio básico de 15 millones de pesos, una suma sólo similar a la que seexige en el Estado norteamericano de Nueva York a las entidades financieras quequieren radicarse en esa ciudad, considerada el mayor centro financierointernacional.

Para muchas compañías financieras locales, hoy marginales, esa cifra suponeuna barrera de acceso infranqueable, que, en buena medida, conspira contra unamayor institucionalización del sistema y funciona como un incentivo para operaral margen del contexto legal establecido.

"Lo ideal, por razones de justicia, conveniencia impositiva y mejorresguardo de los usuarios, sería tenderles un puente de plata para que seintregraran recreando, por ejemplo, las cajas de crédito, una figura quecontempla la ley de entidades financieras en vigencia."

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