Unilever traslada una planta a Brasil

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21deJuliode2000a las08:10

Quedaron en la calle 300 empleados

La firma anglo-holandesa cerró su fábrica de helados en Santa Fe

La empresa justificó la conveniencia de producirlos en Brasil por escala,sinergia y tipo de cambio

"Con empresas como Unilever siempre pasa lo mismo: vienen, hacen suagosto y después se van", declaró el intendente de Villa GobernadorGálvez, Pedro González. En esta localidad próxima a Rosario, Unilever cerróayer definitivamente su fábrica de helados Kibon para trasladar esa línea deproducción a San Pablo, Brasil.

Los empleados de la planta se presentaron ayer mismo para cobrar susindemnizaciones. Eran 128 estables y otros 172 que se desempeñabantemporariamente cuando había picos de producción.

Entre ellos estaba Miguel Estali, de 54 años y 7 de trabajo en estasinstalaciones que abastecían al mercado interno.

"No me siento mal por tener que empezar de nuevo sino, más bien, porhaber llegado a esta etapa de mi vida sintiéndome un poquito fracasado",confesó Estali, mientras avizoraba lo difícil que le resultará conseguir otroempleo.

La fábrica de helados que perteneció a La Montevideana, tradicional empresafamiliar rosarina, fue vendida por Philip Morris a Unilever en 1997. "Ladecisión de cerrar se hizo pública hace un mes", explicó Miguel AngelGonzález Abella, directivo de la compañía anglo-holandesa. "Responde auna estrategia mundial de Unilever, que consiste en buscar las sinergias ylograr industrias de escala. Por eso concentramos la producción de helados enBrasil", dijo en referencia a la estrategia que siguió la firma.

Ahora se importarán

González Abella dijo que Brasil tiene mayor magnitud de mercado, mejortecnología y ventajas por el tipo de cambio.

"Vamos a seguir comercializando Kibon en la Argentina, pero lo vamos atraer desde Brasil. No podíamos hacerlo al revés porque la distribución dehelados tiene alto costo." La decisión, anticipada por La Nación el 7 dejunio último, se adelantó una semana, ya que inicialmente estaba previsto quela planta dejara de funcionar el 27 del corriente.

La reestructuración mundial de Unilever comenzó hace cinco meses y estáorientada a reducir costos por más de 1500 millones de dólares, lo que setraducirá en la desactivación de 120 de las 240 fábricas ubicadas en Europa yAmérica latina y la eliminación de 25.000 puestos de trabajo.

En la Argentina, Unilever emplea a 3000 trabajadores y ahora se quedó concuatro plantas: en Tortuguitas (donde elabora productos de higiene y tocadorpersonal, como las marcas Sedal, Pond's, Dove, Axe y Rexona), Avellaneda(productos líquidos de limpieza), Gualeguaychú (detergentes en polvo ypastillas para lavado de ropa, como Ala) y otra en Villa Gobernador Gálvez(jabones), donde antes funcionaba la firma rosarina Guereño. A estas fábricashabrá que sumar las de Bestfoods, la corporación recientemente adquirida porUnilver que en este país produce alimentos de las marcas Hellmann's, Knorr,Mazola, Ades y Arisco.

En un intento por evitar el cierre de Kibon, el gobierno de Santa Fe habíainteresado al grupo SanCor para que se hiciera cargo de la producción, pero noprosperaron las gestiones ante el escaso interés de la empresa láctea porampliar la diversificación de sus productos. Tampoco se pudo convencer a IsraelBaktz, antiguo dueño de La Montevideana, y no llegó a tiempo una oferta de ungrupo de empresarios locales que representan a capitales internacionales."Acá se les dieron (a Unilever) todas las facilidades para que pudierandesarrollarse", se quejó el intendente González. "Pero de un díapara el otro, y sin decir agua va, estos mercenarios levantaroncampamento", sentenció.

Con la colaboración de: los corresponsales en Santa Fe y Rosario

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