Los consumidores temen a la aftosa

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01deSeptiembrede2000a las08:02

Escribe Nanette Giovaneli

Si hubiera un rebrote de fiebre aftosa en la Argentina, los consumidoresdejarían de comprar carne vacuna.

Durante una recorrida que realizó Ambito Financiero por diferentessupermercados de la Capital Federal, ocho de cada diez personas aseguraron quedejarían de consumir carne ya que, afirmaban, la aftosa es perjudicial para lasalud humana.

Si bien el último foco de la enfermedad se registró en 1994 y la Argentinafue declarada en mayo «libre de aftosa sin vacunación» por la OrganizaciónInternacional de Epizootias (OIE), el ingreso de animales seropositivo encendióuna luz de alerta en el sector ganadero.

El desconocimiento de los consumidores sobre las consecuencias y alcances dela aftosa se manifestó cuando los consultados afirmaban que no comerían máscarne vacuna por miedo a un contagio.

La fiebre aftosa es un mal infecto-contagioso que ataca a los animales queposeen pezuñas (biangulados) -ovinos, bovinos, caprinos, cerdos, llamas,vicuñas y carpinchos- pero no afecta al hombre, ni se traslada a los alimentos.

Los animales que están en contacto con el virus desarrollan una reacciónserológica positiva que no necesariamente puede desembocar en la enfermedad, sino es elevada la carga viral, el estado del animal es sanitariamente bueno o sitiene una resistencia natural. La enfermedad es provocada por un virus que tieneun período corto de incubación y se difunde rápidamente entre las especiespor vía respiratoria o bucal en bebederos o baldes. También puede expandirsepor medio de las ruedas de los camiones y automóviles o por instrumentalveterinario mal esterilizado, por eso existe la posibilidad de que se registrenvarios focos en distintas regiones del país casi simultáneamente.

Más que afectar a la salud humana, la posibilidad de que haya un rebrote deaftosa perjudica a la economía de los productores. El «rifle sanitario» quese aplicó como medida de emergencia hace dos semanas en las regiones afectadas,provocó grandes pérdidas en el sector ganadero.

Tanto los supermercados como los proveedores de carne indicaron que no hubocambios en el consumo interno.

«Si se registró disminución, seguramente no es porque la gente tenga miedoa la aftosa», aseguraron desde la Asociación Argentina de Criadores de Angus.

El desconocimiento de los consumidores fue reconocido por la presidenta de laLiga de Amas de Casa, Lita de Lázzari, quien aseguró que no se informa«tranqueras afuera. Los productores se olvidan que somos nosotras las que vamosal supermercado».

Asimismo indicó que confía en los controles sanitarios y opinó que «lareciente crisis de la aftosa no es real, es un problema político», peroagregó que «es necesario que nos mantengan informadas».

Prohibición

«Si se prohíbe en la Unión Europea y en los Estados Unidos, ¿por quéacá la comemos?», se preguntaba un ama de casa que ingresaba en un conocidosupermercado porteño.

Por otro lado muchos mostraron su desconfianza hacia los controles sanitariosy a la eficiencia de las autoridades nacionales en el tema. «Por supuesto quedejaría de comer carne. Este es un problema de negligencia y un perjuicioenorme para los productores y el país», aseguraba un hombre en la puerta de uncentro comercial.

A pesar de que casi todos los encuestados están seguros de que la aftosa setransfiere al humano, algunos confían en que la Argentina va a seguirmanteniendo su status sanitario a nivel internacional y que la crisis que segeneró hace tres semanas es una campaña en contra del gobierno.

En tanto, los que no vieron inconvenientes en seguir consumiendo carneindicaron que sólo se abastecerían en sitios confiables, en donde loscontroles sanitarios «son exigentes», aseguraron.

Sólo un reducido grupo de consultados no dudó en responder que laenfermedad ganadera no afecta a la salud humana.

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