El país, más cerca de un "superpréstamo"

27deSeptiembrede2000a las08:43

En caso de crisis, el país podría acceder a un colchón de US$ 11.000millones.

El FMI introdujo cambios que facilitan la utilización de esos recursos porparte de países emergentes

EE. UU. apoyó las modificaciones, que habían sido pedidas por la Argentina

PRAGA-. El ministro de Economía, José Luis Machinea, recibió ayer elrespaldo del secretario del Tesoro norteamericano, Lawrence Summers, al objetivode colocar a la Argentina en posición de recibir una línea de créditocontingente (LCC).

Este préstamo permitiría al país contar con un colchón financiero de casi11.000 millones de dólares, que sólo sería utilizado en caso de tener queenfrentar un shock financiero de origen externo.

Tras reunirse con Machinea, Summers elogió los cambios aprobados por elFondo Monetario Internacional en esta ciudad -conmovida ayer por los disturbioscontra el capitalismo y la globalización-, que posibilitarán a paísesemergentes como la Argentina un acceso más barato y directo al"supercrédito".

Entonado, el titular de Economía afirmó a La Nación que "fue un buenejemplo de cooperación entre los dos países", acotó el ministro, quetambién dijo que existen bases sólidas para crecer y que no hay problemas enel sector externo. Este optimismo lo llevó a decir que, al menos por ahora, nopedirá el crédito contingente.

De todos modos, la cuestión podría volver a tratarse hoy en las reunionesque Machinea mantendrá con Teresa Ter-Minassian y Claudio Loser, encargados demonitorear las cuentas argentinas, y con el presidente y el número dos del FMI,Horst Köhler y Stanley Fischer, respectivamente.

Ayer, luego de Summers llegó el turno del banquero David Mulford, del CreditSuisse First Boston, y del vicepresidente del Banco Mundial para Américalatina, David de Ferrantis. A primera hora de la tarde hubo un combate verbalcon el polémico economista en jefe del Fondo, Michael Mussa, que hace sietedías pronosticó que la Argentina deberá enfrentar otro año más dedificultades. "El estaba convencido de que tenemos un problema decompetitividad, pero le mostramos las cifras y le explicamos que no eraasí", informó Machinea. Mussa escuchó los argumentos, pero al parecer nocambió demasiado su postura.

En cambio, el encargado del caso argentino en el FMI, Tomás Reichmann, semostró más receptivo a las quejas oficiales por sus declaraciones alperiódico Emerging Markets, en las que confesó su desorientación por laescasa recuperación argentina, a pesar de las políticas elegidas (másinformación en esta página). Al respecto, Machinea consideró que los buenosindicadores no provocarán un efecto positivo global en forma instantánea."Ninguna noticia puede cambiar el humor de un día para el otro",enfatizó el titular del Palacio de Hacienda.

Regreso al crecimiento

Machinea aclaró además que no tomará medidas "de shock" parareactivar la economía, porque cree que las incipientes políticas positivas quese registran garantizarán el regreso al crecimiento. "No hay medidas deshock para anunciar. Una medida que pretenda cambiar la situación económica deun día para el otro no es muy responsable", dijo ayer a los periodistasargentinos que cubren la asamblea.

En el encuentro, Machinea anunció que está en negociaciones con el BancoMundial para obtener un nuevo préstamo de 500 millones de dólares pararealizar reformas estructurales.

Por otro lado, el ministro admitió que tiempo atrás distintos funcionariosdel Gobierno daban mensajes diferentes sobre la política económica, aunquedijo que estas contradicciones disminuyeron. Sin embargo, un minuto más tardeadmitió su molestia por las recientes declaraciones de Melchor Posse contra elproyecto de reforma del sistema previsional. "El secretario de SeguridadSocial debería saber que éste es un proyecto del Poder

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