Vendría ayuda de EE.UU

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10deNoviembrede2000a las08:01

Tras arranque malo repuntaron ayer al final los títulos públicos,transformados ahora -por la paridad fija del dólar- en termómetro de lasituación socioeconómica. Cerraron mejor que el miércoles, igual que elmartes y peor que el lunes, cuando se agudizó la crisis. Existe la impresiónde que aún sin definición en la presidencia de Estados Unidos podría venir un«salvataje» para la Argentina. El mercado calculaba u$s 14.000 millones, peropodría llegar a cerca de u$s 20.000 millones. Es una cifra elevada. Desde ya,si se otorga, sería la mayor que haya recibido la Argentina en toda suhistoria. Por sí misma debería calmar los mercados en cuanto a lo que más lespreocupa: que la Argentina pueda caer en cesación de pago de la deuda pública(default) porque el crédito a otorgar aleja el apremiante problema de los 8.000millones de vencimientos en los primeros tres meses del año próximo.

Viajó anoche de apuro el presidente del Banco Central, Pedro Pou, a losEstados Unidos junto con el secretario de Finanzas, Daniel Marx, principaloperador argentino en el exterior.

Entrevistarían hoy al secretario del Tesoro norteamericano, Larry Summers.

Estados Unidos pondría u$s 7.500 millones, parte el Fondo Monetario y partebancos. Hoy se definiría mejor si es que efectivamente hay ayudaextraordinaria, como tuvo Rusia y Brasil, para citar dos casos más conocidos.u$s 7.500 millones no es problema mayor en Estados Unidos, más si con eso lograque la Argentina deje de conmocionar a Brasil y empiece a cosquillear a México.Por esa suma no se necesita aprobación del Congreso norteamericano.

El problema político es más difícil de resolver. Con el Frepaso más lashuestes parlamentarias de Domingo Cavallo y, desde ya, los radicales, elgobierno de De la Rúa puede votar proyectos de ley en Diputados (ayer sacó eldictamen en comisión del proyecto de presupuesto tal cual lo elaboró el PoderEjecutivo y se propone sancionarlo en el recinto con o sin el justicialismo). Lees difícil aprobar algo en el Senado, que domina el PJ, y aquí se quiererecurrir a algo tan poco normal como la presión con la investigación judicialpor el presunto soborno a miembros de la Cámara alta. El juez Carlos Liporaciinvestiga a los senadores; el juez Gabriel Cavallo investiga presuntoenriquecimiento ilícito del juez Liporaci y ayer comenzó a trascender quesería también investigado Cavallo por un auto caro y un departamento enBrasil. En los círculos financieros mundiales sorprende más la crisispolítica y estas cuestiones «internas» que el crac financiero. Es lógico,consideran que lo político -a lo cual suman las siempre inoportunasdeclaraciones del ex presidente Alfonsín, la incomprensible actitud el exvicepresidente Chacho Alvarez al dimitir- es desencadenante de la crisis. Perole suman la mala imagen que se han formado del actual presidente y una eleccióndel año próximo que ven como muy complicada.

Piensan afuera que con un «salvataje» que le durara algunos meses sepodría adelantar esa elección. Pero el gobierno no la quiere porque lotomaría en el peor momento y lo afectaría en las urnas. El justicialismo nopuede apoyar a este gobierno porque no va a ayudar a mejorar si eso le va arepercutir electoralmente.

Con este complejo panorama la sociedad argentina puede esperar que venga unaayuda y que haya repuntes en títulos, pero éste será un juego quizá muyespeculativo tipo serrucho (rápidas subas y bajas) porque están muy caídos encotización. El mayor beneficio quizá sea que vuelva el crédito a empresasmedianas y a intereses más adecuados para todos.

También la sociedad debe saber que un «salvataje» así desde el exteriorviene con imposiciones muy fuertes que significan ajustes severos, protestassociales, nuevos hombres públicos y varias más.

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