Bancos, la UIA y la CAC apoyan a Machinea pero piden medidas

10deNoviembrede2000a las09:09

Escribe Adrián Biglieri

El Grupo Productivo y los bancos nucleados en la Asociación de Bancos de laArgentina (ABA) se reunieron ayer con el presidente Fernando de la Rúa paramanifestar su respaldo al gobierno, pero también para pedirle que en lasnegociaciones que se lleven adelante con el FMI «no se resignen las medidasnecesarias para impulsar el crecimiento».

También le expresaron su convicción de que frente a lo complicado de lasituación la única manera de salir del atolladero es aplicando «un planeconómico en serio».

Trascendió, además, que el presidente del Banco Central, Pedro Pou, dio elvisto bueno para bajar encajes a fin de inyectar liquidez en la plaza, porque secorre el riesgo de una rotura de la cadena de pagos ya no sólo de las PyMEssino de las grandes empresas.

A las 12.15 del mediodía de ayer De la Rúa recibió en la Casa de Gobiernoa los representantes del campo, la industria y la construcción, además deEduardo Escasany, única voz de ABA.

Por la Unión Industrial Argentina (UIA) acudieron al encuentro supresidente, Osvaldo Rial, y el secretario de la entidad José Ignacio deMendiguren; también estuvieron Eduardo Baglieto y Gregorio Chodos (CámaraArgentina de la Construcción) y Manuel Cabanellas (Confederaciones RuralesArgentinas).

Los asistentes dijeron haber visto al Presidente «muy preocupado» y seapuraron en aclarar que sólo se habló de la continuidad del ministro deEconomía. «Vamos a esperar que venga Machinea», les dijo De la Rúa ni biense sentaron, arribo que se produjo a las 12.30.

Machinea reconoció de que se está ante una «situación muy delicada» yaceptó la falta de rentabilidad que aqueja a las empresas. Les dijo paratranquilizarlos que iba a acelerar las medidas que tenía en carpeta, aunque noquiso entrar en detalles. Desmintió entre los presentes los rumores de que Pouiba a renunciar y se mostró proclive de la continuidad del titular del Centralporque en esta coyuntura era crucial para no desgastar más la confianza delpaís en el exterior. «Están diciendo que Pou va a renunciar y no es así»,aseguró el titular del Palacio de Hacienda.

Asimismo, el ministro reafirmó que la rebaja de aranceles extra Mercosur quese está negociando con Brasil «no va a afectar a todos los sectores» y secomprometió a seguir trabajando para eliminar los impuestos distorsivos.También mostró consideración por el campo. «Seguimos en deuda con ustedes»,le dijo a Cabanellas.

Acuciante

Poco después se unió a la reunión el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo.Los empresarios dejaron explícitamente aclarado que el problema no está sóloen el frente externo sino que en el interno la situación es acuciante. Laratificación de la confianza a Machinea por parte de los empresarios tiene suexplicación: no quieren otro ajuste, como aseguran que haría Ricardo LópezMurphy de acceder al ministerio.

Por otra parte, las aguas no están muy claras entre los bancos. Escasany veque la falta de rentabilidad empresaria ya afecta al sector financiero y sealinea en la postura de negociar con el FMI, pero priorizando el crecimiento.Sin embargo, algunos bancos extranjeros quieren que los préstamos que seconsigan en los organismos multilaterales sean sólo para respaldar el repago dela deuda. Aquí es donde la estrategia de consenso entre el Grupo Productivo ylos bancos no está muy definida.

Estas diferencias habrían comenzado a zanjarse en una reunión quemantuvieron hace una semana banqueros, constructores e industriales. La reuniónse realizó en un salón del Hotel Hilton, y concurrieron muchos de los queestuvieron ayer en gobierno, más Aldo Roggio, Sergio Einaudi (Techint), EnriqueCristofani (Banco Río), Roque Maccarone (Galicia) y Amadeo Vázquez. Laprincipal coincidencia de ese almuerzo casi secreto, que se evidenció en elencuentro de ayer, fue la necesidad de

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