Generalizado rechazo al aumento del déficit fiscal

27deNoviembrede2000a las08:56

Economistas advierten que con esta medida no bajará el riesgo país y seretraerá la inversión

Opinan que el Gobierno se quedó a medio camino con las medidas prometidasdías atrás

Consideran que para salir de la recesión es inexorable disminuir el gastopúblico

El anuncio que el propio ministro de Economía, José Luis Machinea, hizo elsábado último sobre el incremento a 7000 millones de pesos del déficit fiscalprevisto para 2001 desconcertó al mercado. En opinión de la totalidad de loseconomistas consultados por La Nación, que siguen de cerca el dificultosocamino que la Argentina transita, el aumento del gasto público está en lasantípodas de lo que el país necesita hoy para crecer.

Según los números difundidos por el equipo económico, las últimasmodificaciones al discutido presupuesto 2001 incluye 275 millones para planes deasistencia y 225 millones para obras de infraestructura, además de una caídaen la recaudación que rondará los 1700 millones de pesos. De allí que el rojode las cuentas públicas argentinas pasará de los 4800 anunciado días atrás,a 7000 millones.

"Esta decisión es pésima, totalmente errada. En un año cambiaroncinco veces la perspectiva de déficit y la siguen aumentando. Dijeron que ibana cumplir con la ley de solvencia fiscal, y la anularon, ¿qué podremos esperarpara el año que viene?", se preguntó Roberto Alemann.

Para este economista, lo esencial para que el país salga del pantano de larecesión que lo tiene cautivo desde hace 27 meses es la eliminación deldéficit, y no su incremento. "Con esto demuestran una irresponsabilidadsin límite, porque no ayudan a que baje el índice de riesgo país, ya quedetienen la economía y mantienen altísima la tasa de interés. Por eso laArgentina no podrá crecer", afirmó.

Entre 1991 y 1999, el gasto público consolidado (incluye a todos los nivelesdel gobierno) pasó de 68.815 millones a 97.594 millones, lo que implica uncrecimiento cercano al 42 por ciento. El gasto social, en tanto, pasó de 43.481millones en 1991 a 61.609 millones el año último, pero no por ello aumentó lacapacidad para contrarrestar la pobreza.

"El déficit previsto para 2001 es mayor que el de este año, con locual estamos dando una muy mala señal. El Gobierno cedió ante la presión delos gobernadores para lograr una votación rápida del presupuesto en elCongreso", opinó Manuel Solanet.

Según dijo, no es erróneo una mayor partida para el sector asistencial,pero sí que las autoridades no se decidan a encarar una reforma de fondo delgasto improductivo. "En un momento en el que hay dudas sobre la solvenciafiscal del país, lo que habría que haber hecho es caminar por el sendero de lareducción del gasto, y están haciendo lo contrario", se lamentó.

En igual sentido se pronunció el economista Martín Redrado, de laFundación Capital, para quien la acción del Gobierno produce un nivel deconfusión total con lo que se venía propiciando, según sus propias palabras."Si se vuelcan por una política fiscal expansiva lo que deberían hacer esbajar los impuestos, no aumentar el gasto público. Estamos transitando unaépoca en la que los mercados internacionales se cierran para la Argentina, noes adecuado excederse en el gasto", consideró.

Para el economista de FIEL Daniel Artana, aumentar la cifra en rojo implicaun riesgo para la Argentina: que no baje el riesgo país y eso, por lógica,retraerá aún más la inversión, tan necesaria.

"El Gobierno demostró que prefiere correr riesgo antes que enfrentar alCongreso, que no está dispuesto a asumir las reformas estructurales que faltanya que apoyan subsidios que son regresivos." Artana se refiere al subsidioa los combustibles en la Patagonia (gas y naftas), que significa aproximadamente75 millones anuales y el Fondo del Tabaco, que se mantendrá en 18

Temas en esta nota