Bush a la Casa Blanca, en fallo dividido

14deDiciembrede2000a las08:50

Washington. El demócrata Albert Gore puso fin oficialmente a su épicabatalla por la Casa Blanca, al aceptar anoche a su rival, el republicano GeorgeW. Bush como el 43° presidente de Estados Unidos.

El fallo divido de la Corte Suprema federal en contra de los recuentosmanuales dejó sin chances al aspirante demócrata y precipitó el desenlace dela contienda en favor de Bush.

En un breve discurso que pronunció anoche desde la Cámara de Representantesde Texas, Bush llamó al país a “dejar a un lado la política y trabajarjuntos”.

“Nuestra nación debe elevarse por encima de un hogar dividido”, afirmóel republicano, en un esfuerzo por tratar de sanar las divisiones causadas porla larga batalla por la presidencia.

“Espero que la larga espera de las últimas cinco semanas aumente el deseode superar la amargura y el partidismo del pasado reciente”, acotó el ahoraconfirmado como presidente electo.

Bush pronunció su breve discurso, una hora después de que Al Gore admitierasu triunfo en una alocución en la que también llamó a la reconciliación y launidad nacional.

El vencedor afirmó que había recibido “una gentil llamada delvicepresidente” Al Gore y reveló que habían acordado reunirse “para hacerlo posible para curar las heridas”.

Acerca de su rival, Bush dijo: “Entiendo cuán difícil debe ser estemomento para el vicepresidente Gore y su familia. El tiene un distinguidohistorial de servicio a nuestro país como congresista, senador y vicepresidente”.

La resignación de Gore

Una hora antes de las palabras del nuevo mandatario electo toda la atenciónse centró en el mensaje del aspirante demócrata.

“Acepto el carácter definitivo de este resultado”, dijo elvicepresidente, en un discurso desde la oficina que dejará en la mansiónejecutiva de Washington. Gore no ocultó cierta renuencia a admitir la derrota,luego de una batalla legal de 36 días en los que buscó en vano que serealizaran recuentos de boletas en el Estado de la Florida.

“La Corte Suprema de Estados Unidos ha hablado. Que no queden dudas de quepese a que estoy en profundo desacuerdo con la decisión del tribunal, la acepto”,afirmó Gore.

El vicepresidente llamó a sus partidarios a unirse en respaldo a su rivalrepublicano, el gobernador de Texas.

“Cerramos filas una vez ha concluido la contienda”, dijo el candidatodemócrata. “Aunque aún mantenemos, y no renunciamos nuestras consideracionesal contrario, hay un trabajo más importante que llevar a cabo que la lealtadque le debemos a nuestro partido político. Esto es Estados Unidos y nosotrosponemos a la nación antes que al partido”, sentenció Gore en su brevemensaje televisado.

“Nos mantendremos unidos detrás de nuestro nuevo presidente”, agregó.

Detrás de Gore en su oficina de la Casa Blanca estaban su esposa, Tipper,sus cuatro hijos, su compañero de candidatura, el senador Joseph Lieberman, yla familia de éste último.

Gore expresó que los 50 millones de votantes que emitieron su voto en favorde él y Lieberman el 7 de noviembre estaban decepcionados. “Yo también loestoy. Nuestra desilusión deberá ser superada por nuestro amor al país”,señaló Gore desde un atril blindado, pero sin el escudo presidencial.

Gore, en su discurso, aludió a la conversación que había mantenido pocoantes con Bush y bromeó sobre el suspenso de la noche de las elecciones, en laque llamó al candidato republicano dos veces: una para admitir la derrota, otrapara retractarse. “Le prometí que esta vez no le volvería a llamar”,afirmó el vicepresidente.

Ambos postulantes se reunirán el próximo martes en Washington en unesfuerzo para unir a una nación profundamente dividida por la batalla legal sinprecedentes por la Casa Blanca.

Gore, hijo de senador y veterano de 16 años en el Congreso, dijo quedesconocer qué le esperaba lue

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