Alvarez rechazó ante De la Rúa ayer la reforma del sistema de jubilaciones

22deDiciembrede2000a las09:49

Fernando de la Rúa recibió ayer, finalmente, a Carlos Chacho Alvarezdespués de una "amansadora" de varias semanas en las que el jefe delFrepaso reclamó la entrevista. El Presidente no se acercó con su ex vice adialogar con periodistas después del encuentro y Alvarez realizó unasíntesis, bastante extensa, del contenido de la conversación según suexclusivo punto de vista. De ese resumen importó una definición tajante:"Nuestra fuerza no está de acuerdo con la reforma previsional". Paraun reencuentro amistoso, como el que se pretendía ayer, esa declaración sepodría haber evitado con algún artificio retó-rico del tipo "todavíaestamos deliberando". El rechazo a esa modificación dañó a los dos, a Dela Rúa y también a Alvarez. Al Presidente lo perjudicó porque el ejerciciodel oficialismo hoy en el país pasa por apoyar ese proyecto del gobierno, elmás audaz y el menos compatible con la demagogia. El blindaje, las políticaspara reactivar o una rebaja de impuestos los apoyan también los opositores. SiDe la Rúa aspiraba, como dijo más tarde al hablar de la reunión, a exhibir launidad de la Alianza, esa declaración de Alvarez le prestó un servicionegativo. Pero también el jefe del Frepaso se autoagredió con esa confesiónpor la incoherencia que reveló. Durante buena parte de su proclama mediáticaen el Salón de los Bustos, Chacho elogió el blindaje financiero y lo presentócomo "una nueva oportunidad" que facilitará el crecimiento. El sabe,como lo sabe cualquier persona que haya leído los diarios, que una de lascondiciones de ese blindaje es la reforma previsional que él repudia. Daría laimpresión de que Alvarez hace con ese auxilio financiero lo que hace, más engeneral, con los temas de gobierno: pretende el dinero sin los compromisos. Elresultado de esta conducta es que De la Rúa, en los próximos días, deberádesairarlo de nuevo firmando un decreto que disponga la retirada del Estado delsistema previsional y el aumento a 65 años la edad jubilatoria de la mujer.Claro, De la Rúa es presidente: para él las obligaciones y compromisos no sepueden elegir como en un menú a la carta.

Carlos Chacho Alvarez se puso anoche de nuevo el traje de opositor, despuésde la entrevista con Fernando de la Rúa, al reiterar en público que «elFrepaso se opone a la reforma previsional». La actitud crítica no pareció elcorolario más oportuno para la postergada cumbre entre Chacho y De la Rúa que,finalmente, se materializó en la víspera.

Un Alvarez demacrado -producto de un malestar intestinal que lo mantuvo fuerade circulación 2 días- eligió un tema sensible para marcar fisuras dentro dela Alianza, justo en su «regreso» a la Casa Rosada.

La nueva ley jubilatoria se transformó en imprescindible para el gobierno,desde que el FMI incluyó la eliminación del sistema de reparto entre lasexigencias para el blindaje. Si bien el propio jefe del radicalismo enDiputados, Horacio Pernasetti, advirtió que su bloque iba a «rebelarse» paramantener la jubilación estatal, la definición del ex vicepresidente sonófuera del protocolo que impone cualquier cumbre entre aliados.

«Es evidente que el contexto social es negativo para avanzar en una reformaque puede recortar los haberes de los futuros jubilados», respondió enconferencia de prensa, aludiendo a una cuestión espinosa que no fue tocada enla cita a puertas cerradas con el primer mandatario. Tampoco una vez que sesumaron a la tenida el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo; el diputado DaríoAlessandro y el vocero presidencial, Ricardo Ostuni. Este fue llamado por elPresidente durante la reunión a solas e intervino en un momento de la misma.

En ese intercambio de saludos, no se abordaron detalles de la famosa«carpetita» ni cuestiones electorales (léase candidaturas). Por supuesto,quedaron en verse más seguido; muy posiblemente lo

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