El FMI admite que podría flexibilizar las metas fiscales
PorEl director Claudio Loser dijo que se aceptaría un desvío en el límiteacordado para este año
Stanley Fischer se reúne hoy con el embajador en los EE.UU., GuillermoGonzález
El déficit del primer bimestre se acercó a $ 1700 millones
Quieren facilitar la gestión del ministro López Murphy
La oportunidad será ideal: una cena con pocas personas, en un ambiente cordial.El director ejecutivo del FMI, Stanley Fischer, uno de los asistentes a lavelada que se desarrollará hoy en la embajada argentina en Washington, podrácomunicarle al Gobierno -sin intermediarios- que el organismo crediticiointernacional que lidera el blindaje está dispuesto a tolerar metas fiscalesmás flexibles para este año.
Fischer será uno de los 15 invitados para esta cena, organizada por elembajador argentino, Guillermo González, en honor de la ex subdirectora delDepartamento del Hemisferio Occidental del FMI Teresa Ter- Minassian.
La carismática economista italiana dejó su cargo de auditora de las cuentasargentinas para pasar a desempeñarse como directora del Departamento de AsuntosFiscales del Fondo.
Al respecto, el ex jefe de Ter-Minassian, el argentino Claudio Loser (otro delos comensales de esta noche), ya dio una pista al afirmar ayer que puede habercambios menores en el tope fiscal de US$ 6500 millones pautados para este año.
"Es una cuestión de pequeños desvíos en el corto plazo", aclaróel funcionario del Fondo en declaraciones al periodismo.
De esta manera, el organismo multilateral que lidera el blindaje le dio unprimer respiro al nuevo ministro de Economía, Ricardo López Murphy, ante lafragilidad de las cuentas públicas.
Rojo de casi $ 1700 millones
En los primeros dos meses del año, el déficit fiscal superó los $ 1600millones, por la combinación de: $ 987 millones en enero y cerca de $ 700millones en febrero, según las cuentas del Tesoro que se conocerán en estosdías.
El mensaje de Loser buscó facilitarle el comienzo de la gestión al ministrode Economía, pero no reflejó ninguna negociación en particular, aclaró unafuente del FMI a La Nación desde Washington. "La intención es demostrarque hay receptividad ante los cambios en Economía", agregó la fuente. Enel Fondo hay mucha confianza en la figura de López Murphy, aunque se espera ungesto rápido y contundente que demuestre su capacidad de maniobra dentro delGobierno.
"Nadie pretende algo espectacular, sino una medida que demuestre supoder más allá de su prestigio", aclaró la fuente.
Imagen de flexibilidad
Cerca del nuevo ministro reconocen que, si se avanza en reformas importantes,el ánimo internacional permitirá la continuidad del financiamiento sinproblemas. "Las metas cuantitivas son importantes, pero es mástrascendental demostrar que existe la voluntad de poner las cuentas en orden enel largo plazo", dijo a La Nación un probable integrante del nuevo equipoeconómico.
En esa sintonía se entienden las palabras de Loser y del vocero del FMI paraAmérica latina, Francisco Baker, que expresó que "el acuerdo con laArgentina no está escrito en piedra. Si hay razones para revisarlo, serárevisado".
"Las reglas del Fondo no son inflexibles y están sujetas a lassituaciones que se generen, pero no nos podemos adelantar a lo que va asuceder", declaró Baker desde la capital norteamericana.
Además, Baker salió a espantar las dudas del mercado sobre ladisponibilidad de un nuevo tramo del blindaje, al detallar que en el segundotrimestre del año el Gobierno recibirá unos US$ 1300 millones, tal como estabaprogramado.
Para acceder a este dinero, se aclaró, habrá que mantener las reformascomprometidas, entre ellas, la reforma previsional que está en la mira delFrepaso y del PJ.
Según el acuerdo stand by
