Comentario semanal

23deAbrilde2001a las14:07
Entramos en una nueva semana operativa donde las decisiones marcaran unquiebre en el futuro de nuestra economía. Hemos visto una puja muy fuerte entreel gobierno y el mercado donde varios sectores financieros apuestan al fracasodel plan económico y desde el Ministerio de Economía se los desafía aoponerse con la firme convicción de hacerlos conocer la derrota en el cortoplazo. Los ataques económicos no van directamente contra el tipo de cambio comoocurrió en otras oportunidades sino contra los títulos del país y por ende elriesgo subyacente en los activos argentinos. La fuerte masa vendedora observadaen los últimos días hace prever que la desconfianza irá en aumento y estollevará a los inversores a alejarse de los bonos argentinos, la consecuenciadirecta será la escasez de financiamiento, la suba de tasas y finalmente lacesación de pagos con la consecuente reestructuración de deuda y la exclusióndefinitiva de nuestro país del contexto económico internacional.

Futuro en pugna

Es notoria la frecuencia con que el gobierno debe salir a ratificar laparidad peso-dólar. Este tema se hace cada vez más recurrente y mientrasaumentan las voces de apoyo, aumentan también las presiones en contra. Tal vezpodamos creer que la sugerencia del Dr. Cavallo sobre la incorporación del Eurohaya sido el disparador de esta polémica, pero en realidad hace bastante tiempoque Argentina es cuestionada por su tipo de cambio y por lo tanto estas dudasdilatan aun más la reactivación puesto que inhiben la llegada de nuevoscapitales y alejan a los inversores ante el temor de un cambio en las reglas dejuego. El trasfondo de este problema es el nivel de deuda y competitividad quetiene el país. Es claro que el ajuste que todos esperábamos no se dio, por locual se sigue gastando mucho y mal y se recauda cada vez menos, para solventareste déficit entre ingresos y egresos se recurre al financiamiento y este es unejercicio que Argentina ha practicado fuertemente en la ultima década. Peronuestros prestamistas nos darán ese dinero siempre que vean una posibilidadconcreta de que se lo devolvamos. Dado que nuestro país parece no poderreaccionar en su aparato productivo y no tiene un tipo de cambio atrayente paraexportar, las fuentes de ingresos para las arcas del Estado son cada vez menoresy por ende las tasas que debemos pagar para que nos sigan prestando dinero soncada vez mayores.