Déficit cero, la única opción

23deJuliode2001a las08:25

La presión de los mercados deja poco lugar a la miopía política
A pesar de la volatilidad, si se gana la batalla contra el default la mejoropción son los títulos públicos

Estamos en ese punto donde no puede avanzarse de a pasitos. O saltamos paraun lado -default, destrucción de los cimientos económicos, pérdida delegitimidad institucional- o saltamos para el otro -cambio filosófico respectoal financiamiento del Estado, aggiornamiento de la clase política, mayormadurez económico/institucional-. El mercado presiona violentamente buscandouna definición inmediata, sin medias tintas o promesas de dudoso cumplimiento.Exige un cambio drástico de actitud y un compromiso político tan creíble comoviable. Hoy más que nunca el proceso de inversión en activos locales es unreferendum directo sobre el grado de confianza depositado en la sociedad y en ladirigencia, y la medida en que creemos que ambos son capaces de revertir lacrisis de confianza.

El escepticismo de los operadores se basa esencialmente en la falta deliderazgo político y la escasa capacidad de creación de consensos delGobierno, lo que resulta una falla insuperable en una crisis profunda como laactual. Al mismo tiempo señalan la convulsión social y la falta de crecimientoeconómico como los otros dos pilares de un círculo vicioso que deberíaterminar indefectiblemente con cesación de pagos. Creemos que la iniciativa dedéficit cero lanzada recientemente por el Gobierno es suficiente para revertirlas expectativas del mercado; aunque obviamente lo es en la medida en que seaefectivamente implementada. Es razonable la introducción de cambios en lapropuesta original con el objetivo de ampliar la base política de apoyo,siempre que se mantengan dos elementos esenciales:

Que se preserve el cambio filosófico sobre la administración de las cuentaspúblicas (déficit cero);