Comentario semanal
Una dura negociación
Es bien sabido que Argentina se ha comprometido en repetidas oportunidades acancelar sus pasivos, a reactivas su economía, a crecer, a aumentar su PBI, aprivatizar, a achicar el gasto, a reestructurar el Estado , etc. etc.Lamentablemente en la mayoría de las oportunidades no hemos cumplido lo cual noobligaba a solicitar un "perdón" que en definitiva se terminaba en un"sigamos con la fiesta". Como era de suponer, esto se iba a acabar enalgún momento y hoy nos chocamos de frente contra esta realidad. No podemosculpar a los demás por haber gastado todo lo que nos dieron, debemos culparnosa nosotros mismos por gastar en lugar de invertir, por entregar en lugar deadministrar, y por mentir, sobre todo por mentir, porque no hay nada peor que notener credibilidad y ese es nuestro principal problema. Es por ello que lasnegociaciones se extendieron mucho mas de lo esperado y la ayuda estaestrictamente condicionada a los resultados, lo cual demuestra que no somosconfiables y por lo tanto, tampoco los inversores apuestan al éxito. Estoexplica en gran parte el porque de la caída de precios y las ventasindiscriminadas en los mercados locales.
