Comentario semanal

27deAgostode2001a las11:58
Ha finalizado una semana corta pero absolutamente atípica. El centro de laescena fue dominado por el acuerdo con el FMI y las reacciones de los inversorestras conocerse el alcance del mismo. Claro que hoy por hoy parece que nada essuficiente, pero debemos reconocer que el esfuerzo bien valdrá la pena si lospuntos que hoy se plantean como meta, se cumplen.

Una dura negociación

Es bien sabido que Argentina se ha comprometido en repetidas oportunidades acancelar sus pasivos, a reactivas su economía, a crecer, a aumentar su PBI, aprivatizar, a achicar el gasto, a reestructurar el Estado , etc. etc.Lamentablemente en la mayoría de las oportunidades no hemos cumplido lo cual noobligaba a solicitar un "perdón" que en definitiva se terminaba en un"sigamos con la fiesta". Como era de suponer, esto se iba a acabar enalgún momento y hoy nos chocamos de frente contra esta realidad. No podemosculpar a los demás por haber gastado todo lo que nos dieron, debemos culparnosa nosotros mismos por gastar en lugar de invertir, por entregar en lugar deadministrar, y por mentir, sobre todo por mentir, porque no hay nada peor que notener credibilidad y ese es nuestro principal problema. Es por ello que lasnegociaciones se extendieron mucho mas de lo esperado y la ayuda estaestrictamente condicionada a los resultados, lo cual demuestra que no somosconfiables y por lo tanto, tampoco los inversores apuestan al éxito. Estoexplica en gran parte el porque de la caída de precios y las ventasindiscriminadas en los mercados locales.