En secreto Cavallo recompra deuda por u$s 300 millones
Era previsible y se está dando: la Argentina recompra su deuda,fundamentalmente los BONTES 2002. Hoy vale 89 dólares lo que en mayo del añoque viene -concluye-debería pagar 100. Es una tasa de 12% que gana el país porsólo 8 meses (anualizado sería 18%). Habría comenzado la compra hace 10 díasy ya se habrían invertido u$s 300 millones que el gobierno tiene en susreservas a mucho menor interés. Podría seguir y continuar con otras recomprasde bonos. Debido a esto los BONTES 2002 crecieron en los últimos 5 días casiun punto diario, que es mucho en títulos cortos, o sea de vencimiento cercano.Es bueno lo que se está haciendo y demuestra habilidad en el manejo económico.Por lo pronto, hará bajar el riesgo-país y la tasa de interés. Si se repitepara los BONTES 2003 y 2005, además de consolidar todos los títulos públicos,bajan las tasas de interés. En este sentido desde el Banco Central en lospróximos días se habilitará más liquidez a bancos al exigirles menospatrimonio, lo cual favorece el crédito a empresas y al público. Como ademásel Fondo Monetario pronostica 2,6% de crecimiento del producto argentino el añopróximo, el panorama comienza a pintar mejor. Se suma que el país tienefinanciados sus vencimientos hasta octubre del año próximo (no tener este tipode financiación es el drama que hoy acosa día a día a Brasil condevaluaciones y es más difícil de conseguir y hasta de gestionar después delcambio internacional que significó el atentado terrorista en Estados Unidos el11 de setiembre). Igualmente se suma al pequeño pero mejor panorama del país-sobre todo en relación con Brasil y México-que ayer Standard and Poor'sinformó internacionalmente que «la Argentina en el año 2002 puede ser unasorpresa favorable». A veces el problema de informar estas cosas son nuestrospolíticos. Por ahí creen que si comenzamos a recuperarnos ya pueden volver ala demagogia populista y destruirían todo, inclusive la reactivación calculadapara el año próximo de 2,6% o insisten en una entente populistaAlfonsín-Duhalde designando nuevo equipo económico. También pueden insistiren pedir devaluaciones, como es propicio el candidato radical Leopoldo Moreau.Ignoran que todo esto es cierto pero endeble, que cualquier abandono de laausteridad y renunciamiento en alcanzar el déficit cero destroza todo de nuevo.El nivel de nuestra clase política -y muchos de los legisladores que surgiránel próximo 14 de octubre son de temer-tampoco los lleva a entender algo más:este presidente De la Rúa y este gobierno siguen teniendo enormes fallas (lasúltimas: indefinición en la lucha mundial contra el terrorismo, y decir elpropio primer mandatario que «dirigiré personalmente la seguridad del país»,siempre quiere dirigir y pilotar todo personalmente) pero en el manejoadministrativo de la Argentina hoy no hay nadie que haya expresado o planteadomejor camino alternativo. Los políticos que lo han expresado proponenincoherencias, aun penosos en vísperas de comicios.
