Crisis son las de ahora

22deOctubrede2001a las08:30


Para LA NACION

De tanto haber abusado del concepto de crisis, en la Argentina ya no se sabedistinguir muy bien entre una situación de gravedad extrema y otra que puedeser resuelta con ciertos sacrificios. No es para menos. En nombre de sucesivas"crisis terminales", el país acumuló tantos incumplimientos legalesy leyes de emergencia (que suspendieron, de un día para otro, derechosadquiridos de años) que buena parte de la sociedad ya no reacciona sino que,resignadamente, se pregunta cuál va a ser la próxima.

Pero lo peor que puede ocurrir con una verdadera crisis es equivocarse en eldiagnóstico. Con la economía, por ejemplo, ahora existe una de las situacionesmás graves de los últimos 40 años. Sin embargo, si se escucha a la parte deesa peculiar dirigencia que tiene el país (la de políticos desprestigiados,gremialistas ricos y empresarios sin empresas), el discurso no deja mucho margenpara el optimismo. O bien se limitan a plantear que salir de ella es tansencillo como proponérselo, o bien pasan a describir los problemas o, peoraún, a quejarse de ellos o rechazar sus efectos, como si así estuvieranaportando algo más que desconcierto.