La reestructuración de la deuda aún despierta dudas
PorSegún analistas, faltan detalles sobre la operación; preocupa la demora enlos anuncios
Para Redrado, las declaraciones periodísticas de Cavallo no despejan laincertidumbre
Respaldo al ministro en su enfrentamiento con las provincias
Ansiosa espera por las medidas
Fiel a su estilo, Domingo Cavallo volvió a sorprender. Fue cuando informó,a través de la prensa, que el Ministerio de Economía trabaja a paso veloz paralograr la reestructuración integral de la deuda, es decir, no sólo en primerlugar la que se encuentra en manos de acreedores locales, particularmente lasAFJP y los bancos, sino también la que está en poder de acreedores delexterior.
Los planes ahora parece que son otros, por eso el ministro se muestradecidido a conseguir el guiño de los organismos internacionales de créditopara poner en marcha una operación global que le permita a la Argentina bajarel costo de su deuda, que ya alcanzó los 132.143 millones de pesos.
De todas maneras, el funcionario no dio precisiones de cuándo se realizaráel canje ni cuáles serán las garantías para canjear los actuales bonos porotros a una tasa de interés menor, cercana al 7%, porque es fundamentalconseguir primero un claro respaldo dentro del Gobierno.
Para el economista Martín Redrado, la nueva intención del ministro no hacemás que agregar otro ingrediente a la desconfianza e incertidumbre que reina enel mercado financiero, en donde el precio que hoy tienen los títulos, según elanalista, "ya están descontando una reestructuración unilateral".
El integrante de la Fundación Capital descree que los organismosinternacionales de crédito, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano deDesarrollo, puedan dar el visto bueno a una operación de semejante envergaduracuando el país no aprobó sus "deberes".
"Todavía quieren ver que la Argentina puede cumplir con suscompromisos, que puede hacer sustentable la política del déficit cero y quepuede presentar un presupuesto creíble y no voluntarista para 2002. Por ahoratodo parece muy improvisado", consideró.
Todo lo contrario cree el economista Roberto Alemann, aunque se cuidó dedecir que la renegociación integral de la deuda por ahora es "meraespeculación". "El ministro no dijo eso. No ha dicho nada, se cuidómucho al hablar", interpretó. Sin embargo, no le llama la atención que sebusque ahora llevar adelante una operación global. "Es una negociaciónsimultánea a tres bandas, la externa, por un lado y la interna, que tienen lasprovincias y las AFJP con los bancos locales como acreedores", manifestó.A diferencia de Redrado, Alemann ve el canje de la deuda como"perfectamente posible", aunque quiso dejar en claro que desconoce losdetalles de la operación. "Algo están haciendo y no sé qué, y estábien que no se sepa, está bien que no lo digan, si no estarían dando a conocerla posición negociadora", entendió.
Para el analista Luis Corsiglia, que se mostró mucho más cerca de laopinión de Redrado, al igual que la mayoría de los consultados, Cavallotrastrocó todos los planes. "Primero había decidido comenzar laoperación con las AFJP, las provincias y los bancos, y después el canjeexterno. Ahora parece que va a ser todo en bloque, y lo que me preocupa es sobrequé base se hará, y si ese basamento aguantará", dijo a LA NACION.
Sin consenso político
El duro enfrentamiento que se produjo el viernes último entre losgobernadores, en particular los del PJ, y el titular de Hacienda socavócualquier posibilidad de lograr un acuerdo con la mayor fuerza políticaopositora. Y para los consultados, ése no es un detalle menor.
"Cavallo con su discurso del viernes fue de frente, les dijo la puraverdad y la verdad duele. Por eso, si no logra un consenso global, el Gobiernodebe t
