Los políticos juegan con fuego
De la Redacción de LA NACION
La violenta caída de las cotizaciones de los bonos y el consecuente aumentodel riesgo país mostraron ayer que el mercado trata a la Argentina como si yaestuviera en cesación de pagos. Y no es para menos. El borrador de lasexigencias de los gobernadores del PJ al gobierno nacional muestra una cosaclara: se impulsa el final de la convertibilidad. Es decir, que el Estadoentregue a las gobernaciones el dinero que no tiene, imprimiéndolo.
La convertibilidad nació para evitar estas prácticas, pero el partido quesurgió como triunfador en las últimas elecciones parece no reparar en esedato.
Los mismos que desde hace años dicen que el país no debe ser mirada concriterio de contador, que los tenedores de bonos deben ser comprensivos, sontemibles en el papel de acreedores: emitir moneda sin respaldo o quebrar alTesoro son las alternativas tal vez calculando que el costo político serápagado por el actual Gobierno.
Si los gobernadores no están empujando el país al desastre para que elgobierno de De la Rúa termine en una catástrofe que asegure el triunfo del PJen 2003, lo disimulan bastante bien. Tal vez dentro del peronismo han triunfadolas posturas de los que creen que hace falta que la Argentina quiebre y devalúepara luego volver a empezar. ¿Hay que creer que hay quienes impulsan eldesastre para luego proponerse como los salvadores de la Patria?
