El ministro se abroquela para defender su criatura preferida
En la conferencia de prensa que ofreció anoche en el Palacio de Hacienda, elministro se aferró a la convertibilidad. Y así también actuó frente al FondoMonetario Internacional, en las dramáticas negociaciones del fin de semana. Conesa postura logró sacar de la discusión —al menos por ahora— una de lasfórmulas alternativas que propiciaron los economistas del FMI: la devaluación.
Pero, a cambio, Cavallo tuvo que aceptar disciplinadamente lasrecomendaciones del Fondo para meter el bisturí a fondo: tiene que hacer unrecorte, que el propio ministro cuantificó entre 4.000 y 4.500 millones depesos, en las cuentas del 2002. Y para por concretar este compromiso tendrá quepagar otros costos políticos. Entre otras cosas —por ejemplo— al anularmedidas de estímulo al crecimiento que propició en marzo, y que eran eje de supropuesta económica cuando ingresó al gobierno de Fernando de la Rúa.
Bajo la lupa, quedaron otras medidas en observación:
