Señales de una era que terminó
El vértigo de la crisis también se llevó por delante la discusión de losúltimos días sobre el esquema cambiario que en el futuro tendría laArgentina.
Con supermercados saqueados y en medio de un estado de temor, ayer se hizopalpable el fin de una era. Así como el 3 de diciembre —cuando se limitó laextracción de efectivo de los bancos y se aplicó un control de cambios— semarcó el fin de la convertibilidad como había sido entendida por diez años,ayer comenzó la cuenta regresiva para un cambio de planes y hombres.
Durante todo el día el rumor más difundido era que Domingo Cavallo dejabael Gobierno y que su reemplazante sería el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo,acompañado por el recientemente renunciado secretario de Financiamento, DanielMarx, y por Miguel Kiguel, flamante jefe de asesores de Cavallo. Colombodesmintió que fuese a ser ministro. Ahí surgió otro candidato con chances: elcanciller Adalberto Rodriguez Giavarini. Tanto en el Gobierno como entre losempresarios reconocen que el desgaste de Cavallo es importante y cualquier planeconómico requiere de un mínimo de confianza que hoy le resulta esquivo alministro.
