Comienza un camino de alto riesgo
De la Redacción de LA NACION
No es precisamente fácil la etapa económica que hoy comienza a transitar laArgentina. Con un programa de emergencia para salir de la crisis, terminan casionce años de convertibilidad -el más largo período de estabilidad económicaque haya conocido el país en las últimas cinco décadas- y sobre sus ruinasempieza a asomar una nueva economía , cuyas características centrales, sinembargo, no se diferencian demasiado de las de otras épocas.
Emisión de moneda, dólar oficial y paralelo, inflación, posiblesregulaciones sobre determinados servicios, retenciones a exportaciones y controlde cambios, entre otras, son medidas de alto riesgo -aunque transitorias, aclarael ministro Remes Lenicov- que en el pasado han derivado en crisis gravísimas yde efectos perdurables. La más traumática de ellas, la hiperinflación de1989, marcó a fuego la sociedad argentina y las remarcaciones de precios de losúltimos días no hacen más que recordarlo. Por eso, dentro del nuevo caminoque se inicia hoy se abre, a su vez, el tramo más difícil para el gobierno deEduardo Duhalde: aquel en el que deberá demostrar que el nuevo plan no corre elriesgo de engrosar la larga lista de fracasos económicos argentinos porqueestá respaldado por una rigurosa disciplina fiscal y porque se adopta en formatransitoria, sólo para enfrentar un período de emergencia.
Este es el mensaje que el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov,transmitió al Presidente para que, a su vez, lo comunique al PartidoJusticialista, donde, al igual que en el radicalismo y en el Frepaso (que dieronsustento a la llegada de Duhalde al poder), no son pocos los que claman por unapolítica monetaria activa o por la salida inmediata y total del corralitofinanciero, dos medidas que destruirían el plan.
