El seguro de cambio enfrenta a los hombres de negocios
La Asociación Empresaria Argentina (AEA) fue lanzada hace apenas tres meses y sus heterogéneos socios ya están enfrascados en una fuerte discusión. Mientras que las cuatro comisiones de trabajo se vienen reuniendo periódicamente, una minoría de sus selectos miembros se ganó la ira de la mayoría al reclamar que AEA presione al Gobierno para conseguir un seguro de cambio que les permita comprar dólares a bajo precio para destinarlos al pago de sus deudas externas.
Se trataría de un mecanismo similar al implantado por el ex ministro de Economía Domingo Cavallo cuando fue presidente del Banco Central en la última dictadura militar y redujo el pasivo privado a costa del sector público. Tres fuentes de AEA confirmaron las rencillas por el seguro de cambio. Una de ellas admitió que hace dos semanas se reunió la cúpula de la entidad, integrada por los dueños o altos ejecutivos de importantes grupos económicos argentinos, se deliberó sobre la cuestión y más de la mitad más uno rechazó la iniciativa de presionar por este tema al presidente Eduardo Duhalde.
El supermercadista Alfredo Coto fue uno de los principales opositores al proyecto, según fuentes de una compañía alimentaria. Ya en el acto de fundación de AEA había manifestado su rechazo a la propuesta del presidente de la asociación, Oscar Vicente (de Perez Companc), de que el Estado y las empresas negociaran juntamente con sus acreedores externos. Un mes después, el propio Vicente se retractó y expresó públicamente su negativa a que el Estado interviniera en el diálogo de cada una de las empresas con los bancos.
Dos socios de AEA, pertenecientes a compañías con capital extranjero, reconocieron que el Estado no cuenta con recursos para financiar el seguro de cambio y uno de ellos señaló que "alguien quiere sembrar cizaña" con ese reclamo. Otro miembro y una fuente vinculada a la asociación señalaron que el propio Vicente y Amalia Lacroze de Fortabat (Loma Negra) serían dos de los que piden asistencia para saldar sus obligaciones. Nadie habla con nombre y apellido en una asociación que intenta trabajar con sigilo.
Desmentidas
Sin embargo, el vocero del grupo Perez Companc, Mario Grandinetti, desmintió que Vicente estuviera en favor del seguro de cambio e incluso negó que se hubiera discutido el tema en AEA. "La asociación opina que la renegociación de la deuda compete al ámbito privado", afirmó. Grandinetti recordó que Vicente sí está en favor de que se recompongan las tarifas de los servicios públicos mediante el sistema de la perinola ("todos ponen"), es decir, que el cliente pague un poco más, los accionistas de las empresas resignen dividendos, sus ejecutivos pierdan parte del sueldo y que el Estado reduzca la carga impositiva.
"Esto no es el seguro de cambio", insistió el vocero de Perez Companc, que ha lanzando un canje de todas sus obligaciones negociables por más de US$ 900 millones y después deberá sentarse a negociar con los bancos. Fuentes de Loma Negra también negaron que Lacroze de Fortabat busque la asistencia del Estado. Dijeron que la compañía ya está renegociando por su cuenta con sus acreedores.
Las diferencias entre los socios de AEA, que integra desde banqueros hasta industriales y desde ejecutivos de multinacionales hasta propietarios de emporios familiares, no impidieron el avance de las comisiones de trabajo de política monetaria, reforma del Estado, estrategia de desarrollo y responsabilidad social.
Esta última está terminando un proyecto para proponerle al Gobierno distribuir la ayuda social con tarjetas magnéticas que se puedan gastar en supermercados y almacenes
