Con el dólar contenido, la inflación de julio fue del 3,2%
La quietud que el tipo de cambio experimentó durante el último mes quedó reflejada en el moderado aumento de los precios minoristas, que terminaron en julio un 3,2% arriba. Así, la inflación de los primeros siete meses fue del 34,7%, según informó ayer el Instituto de Estadística y Censos (Indec).
Sin embargo, el número que más impactó es el de los precios mayoristas que, con el 4,7% que subieron en julio, acumulan un inquietante 97,5% de aumento en lo que va del año. De todos modos, ese incremento no se traduce en los comercios minoristas pues los sectores intermedios están absorbiendo los mayores costos ocasionados por la devaluación, señalaron los analistas consultados.
"Los sectores intermedios están reteniendo parte de los aumentos para ofrecer los productos a precios razonables; ésta es una inflación distinta porque hay que sumarle la recesión. La gente está sin plata y si trasladaran todo el aumento no le venderían nada a nadie", dijo Guillermo Oliveto, de la consultora CCR, especializada en consumo masivo. Y recordó que en junio el consumo de los hogares disminuyó un 23%, mientras que las ventas en los supermercados se desbarrancaron 20 por ciento.
Según la opinión de la directora de precios minoristas del Indec, Graciela Bevacqua, no puede hablarse de una desaceleración del índice inflacionario "porque no hay casi ningún rubro que haya terminado con signo negativo; todos, en mayor o menor medida, tendieron a la suba", señaló en diálogo con LA NACION. Y mencionó como ejemplo el rubro indumentaria, que en julio, por ser el mes de las liquidaciones, históricamente daba resultado negativo. Esta vez, en cambio, los precios tuvieron un incremento del 2,4 por ciento.
Los rubros que más subieron fueron esparcimiento (7%), alimentos y bebidas (4,1%), transporte y comunicaciones (2,8%), y equipamiento y mantenimiento del hogar (3%), por citar los más importantes.
Camilo Tiscornia, economista del estudio Ferreres & Asociados, es otro de los analistas que creen que la inflación de julio no se disparó gracias a la momentánea contención en el precio de la divisa norteamericana. Igual, no abriga demasiadas esperanzas en que ese proceso se mantendrá en tanto y en cuanto el Gobierno no llegue a un acuerdo con la Corte Suprema que ponga punto final al goteo que se produce por los amparos judiciales.
"Por un lado, la continuidad de los amparos obligará al Gobierno a seguir emitiendo y ese dinero en circulación meterá presión sobre la cotización del dólar. Por el otro, está latente el aumento a los servicios públicos que en algún momento se tendrá que dar. Esas dos cosas van a repercutir en la inflación", consideró.
Productos en alza
La canasta básica que releva cada mes el Indec está compuesta en un 53% por bienes y un 47% por servicios. Los bienes tuvieron una variación del 4,1%, mientras que los servicios aumentaron un 1,7 por ciento con respecto a junio. Del desagregado de productos que monitorea el Indec para elaborar el índice, se observa que las variaciones más importantes cotejando junio contra julio se produjeron en el choclo (60% más caro), arroz blanco (19%), papa (15,2%), té en saquitos (11%) y en la manteca (10,8%), por citar algunos ejemplos.
Para Claudia Costaguta, asesora de la Liga de Acción del Consumidor (Adelco), el moderado incremento de los precios minoristas tiene que ver con la discusión aún no resuelta entre el Estado y las empresas prestadoras de servicios públicos.
"En el rubro alimentos también influyó que el aumento de la carne se
