En Brasil se diferencian de la Argentina

16deAgostode2002a las08:09

SAN PABLO.- Dos de los mayores especialistas brasileños en macroeconomía, que siguieron de cerca durante los últimos años la evolución de la crisis argentina, consideran que existen semejanzas y diferencias en el escenario de ambos países. La conclusión de ambos, uno perteneciente al gobierno y otro al ambiente académico, es que las semejanzas son preocupantes, pero que las diferencias son lo suficientemente importantes para reducir las posibilidades de que Brasil se convierta "en otra Argentina". A no ser, aclara Paulo Nogueira Batista, ensayista y economista de la Fundación Getulio Vargas, "que el próximo gobierno haga las cosas muy mal, intentando, por ejemplo, una reestructuración de la deuda pública".

En una entrevista con LA NACION, Nogueira Batista y Fabio Giambiagi, economista del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes), se dispusieron a comparar la situación actual de Brasil con la de la Argentina en 2001. Y aclararon que la posibilidad de una moratoria este año está 100% descartada debido al préstamo del Fondo Monetario Internacional -de US$ 30.000 millones, de los cuales US$ 6000 millones serán enviados este año-. "Creo que hay componentes con alguna similitud entre ambas crisis, pero también hay algunas diferencias que son bastante importantes", dice Giambiagi.

Entre las semejanzas, identifica la deuda pública creciente, "que genera una cierta preocupación sobre la solvencia futura". El atenuante, dice el economista del banco oficial, "es que la deuda está creciendo por un efecto coyuntural, que está siendo duradero, pero que debe comenzar a incidir menos porque es imposible que el cambio se devalúe un 20% real todos los años".

Durante los ocho años de gobierno de Fernando Henrique Cardoso, la deuda pública neta pasó del 30 al 60% del producto bruto interno. Entonces, dice Giambiagi, el componente común entre la Argentina y Brasil es "que la deuda subió", pero advierte que "Brasil ha tenido superávit primario en los últimos años. Mientras que en 2001 la Argentina arrastraba waiver tras waiver, Brasil viene cumpliendo rigurosamente todas las metas fiscales desde 1998". La meta de 3,75% de superávit -sólo conseguida por otros ocho países en el mundo- sigue siendo cumplida en Brasil, aun en crisis.

Giambiagi destaca también la diferencia del tipo de cambio. Mientras que en la Argentina la única forma de hacer un ajuste era mediante una recesión, en Brasil el ajuste fue hecho por la devaluación, "lo que, bien o mal, está produciendo resultados importantes. Hay que tener en cuenta que la economía brasileña creció poco, pero creció durante estos últimos cuatro años", dijo.

Para Nogueira Batista, entre las semejanzas de los dos escenarios se encuentran la desconfianza del exterior, las evaluaciones negativas de los agentes del mercado, el crecimiento rápido de la deuda pública, el desequilibrio de las cuentas externas y la dependencia del capital extranjero. Brasil precisa entre US$ 50.000 millones y 55.000 millones para pagar y renovar deudas.

Para el economista, como la crisis argentina fue tan traumática, "se presta más atención a las semejanzas que a las diferencias". La primera y fundamental diferencia, dice, es la estructura de la deuda: "La deuda pública brasileña es básicamente interna y, aun cuando tiene una parte indexada al cambio, es pagable en moneda nacional. El Estado brasileño debe en una moneda que él mismo emite, y con acreedores nacionales. En la Argentina, la deuda era preponderantemente externa y en dólares. Y tenía un sistema bancario con pasivos en moneda extranjera. En Brasil no hay depósitos dolarizados".

Crecer o no crecer

El factor "crecimiento" es una de las grandes diferencias. Mientras en 2001 la Argentina llevaba tres años de recesión, Brasil creció 0,8% en 1999, 4,4% en 2000, 1,5% en 2001 y crecerá aproximadamente 1,5% este año.