Según Ávila, pagar con reservas nos llevaría a la híper

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18deSeptiembrede2002a las08:15

Jorge Ávila, economista, analizó en Radio 10 los dichos de Hans Tietmeyer de que la Argentina cayó en la insignificancia: “Es una frase dolorosa para todos los argentinos. En efecto, ve la evolución de la importancia de la economía argentina en el siglo: pensemos que hace 90 años era el 50% del producto bruto latinoamericano; en los 90, el 15%, y ahora debe representar entre el 3 o 4% del producto bruto latinoamericano. Eso es lo que ve”.

Ávila agregó: “Él dice que hay insignificancia y ciertamente lo es. Ve que la Argentina se transforma en una especie de Paraguay. Ser un Paraguay no está a la altura de los talentos que la Argentina tiene. No lo puedo refutar a Tietmeyer. Es el juicio de un montón de economistas que circulan por el país. La economía argentina le da la razón”.

Sin embargo, opinó que Tietmeyer “está equivocado por un acto de fe”, ya que el economista del CEMA cree que “la Argentina va a rebotar”, que “se va a ordenar”, que “va a tomar el toro por las astas y hará las reformas necesarias” y que “surgirá una dirigencia política que se redimirá”.

En cuanto a los dichos de Anne Krueger, vicedirectora del FMI, Ávila no estuvo de acuerdo. “Si la Argentina echase mano a sus escasas reservas, sería muy mal visto por el resto de los acreedores. Hay 350 mil acreedores italianos a los que no les daríamos nada, lo mismo que a los internos, para privilegiar pagos al BID (Banco Interamericano de Desarrollo) o al Banco Mundial, que no pueden reprogramar. No sé qué gravedad o qué peso tendrá entrar en default liso y llano con el Banco Mundial, pero no sería equitativo dejar a los italianos colgados de un pincel y sí pagarle al BID y al Banco Mundial”.

En ese sentido, añadió que la consideración más importante es que el pago de septiembre implicaría u$s900 millones sobre los u$s9.000 millones que tiene el Banco Central, de los cuales u$s 4.000 son propios, porque “los otros son prestados”.

“Los dos aportes que hace (el presidente Eduardo) Duhalde es un tapón contra la anarquía y contra la inflación. Si gastásemos las reservas de esta manera, estaríamos debilitando seriamente la estabilidad del peso en 3,60 y abriendo la posibilidad a un desbocamiento del dólar que nos llevaría a una híper, en medio de un proceso electoral que comienza y promete ser tan delicado y tan incierto. De manera que creo que es totalmente desaconsejable seguir la sugerencia de Anne Krueger”, concluyó.

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