El Gobierno quiere acelerar el acuerdo con el Fondo Monetario

Por
09deOctubrede2002a las08:16

El Gobierno intentará en las próximas horas darle un cierre definitivo a las negociaciones con el Fondo Monetario, que se dilataron más allá de lo previsto por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, cuando viajó a Washington hace más de 15 días.

La intención del ministro y del secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, que encabeza el equipo negociador ante el FMI, es estar de regreso a más tardar el próximo lunes, carta de intención en mano lista para la firma. Se definirían luego los detalles operativos de un nuevo viaje de Lavagna a los Estados Unidos o de un directivo del FMI (Anoop Singh) a la Argentina.

Por el momento, lo cierto es que la discusión técnica con los funcionarios del Fondo se extendieron más de lo calculado en un principio. Nielsen y sus colaboradores cumplen hoy la jornada número 17 de convivencia con el staff del organismo abocado al caso argentino durante la cual se logró consenso en la mayor parte de los puntos.

Sin embargo, fuentes de Economía destacaron que el FMI todavía exige más precisiones sobre los plazos de medidas a instrumentar en los distintos frentes, lo que lleva a nuevas dilaciones.

En este contexto, Lavagna envió ayer un mensaje al organismo. En su discurso por el Día del Exportador, dijo que el Gobierno no se comprometerá a hacer cosas que no esté en condiciones a cumplir.

“Se está trabajando intensamente pero sin el sí fácil; sin el sí fácil que muchas veces sirve para firmar y que rápidamente se transforma en un incumplimiento.

El último de ellos se incumplió a sólo dos meses de haber sido firmado en la segunda mitad del 2001. De modo tal que vamos a insistir con el realismo, pero vamos a insistir también con esta vía de evitar un sí fácil”, fue la frase del ministro.

Elecciones

Entre las medidas que Lavagna no quiere aceptar se cuenta, por ejemplo, la liberación total del control de cambios y de movimiento de capitales, aunque ya se habría alcanzado el acuerdo en un punto intermedio. El argumento del ministro es que, si bien el acuerdo con el Fondo mejoraría el clima de los mercados, a fin de año arrancará a pleno el período electoral, lo que podría motivar fuertes turbulencias financieras según sea el perfil de los candidatos que mejor se posicionen.

En la pulseada por acelerar los tiempos del Fondo tercian también los intereses del Banco Mundial que, según fuentes de Economía, participa de las negociaciones. La entidad multilateral busca evitar el default de la Argentina, que podría llegar el 9 de noviembre si no se alcanza antes la aprobación de la carta de intención por parte del directorio del Fondo.

Por de pronto, mañana habrá una reunión clave entre los negociadores argentinos y del FMI, que encabezará Singh ya que Krueger estará de viaje en Europa. Se espera de ese encuentro una definición clara respecto del futuro del acuerdo, tras lo cual Nielsen y el equipo de ocho funcionarios que lo acompaña podrá iniciar los preparativos del regreso. Eso, siempre y cuando el oficialismo logre hoy en la Cámara de Diputados darle fin al conflicto por el juicio político a la Corte Suprema.

Temas en esta nota