Compromiso de países a combatir juntos la aftosa
Paraguay sorprendido ante el resultado de las muestras de raspajes esofágicos. Piden que técnicos diluciden dudas
El virus de la fiebre aftosa no reconoce fronteras, ni elige países pobres o ricos para actuar, sino que ataca a todos por igual. Con esa convicción y con la madurez de dejar de lado la búsqueda de culpables, la región volvió a asumir como propio el problema generado en un establecimiento del departamento de Canyndeyú (Paraguay), en donde se comprobó actividad viral a través de muestras de raspaje esofágico faríngeo, remitidas al laboratorio del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa (Panaftosa).
"En las emergencias siempre decimos esto, pero muy pocas veces lo cumplimos, sólo nos disponemos a hacerlo cuando aparecen los problemas", admitió el Dr. Carlos Trapani, presidente de la Asociación Rural del Paraguay en diálogo telefónico con El País.
Paraguay, igual que varios otros países integrantes del convenio, sigue cuestionándose cómo las muestras se sangre de los bovinos, remitidas en el marco de la auditoría del Panaftosa, dieron que no había actividad viral y las de raspajes esofágico-faringeo confirmaron todo lo contrario.
