Último partido de visitante

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12deNoviembrede2002a las08:10

El ministro de Economía, Roberto Lavagna, partirá nuevamente esta noche rumbo a Washington en otro intento por cerrar de una vez el acuerdo con el Fondo Monetario. Anoche ya viajó una avanzada encabezada por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, para destrabar los puntos sobre los que los técnicos del FMI pidieron “mayores precisiones”.

Lo cierto, si bien Lavagna mostró ayer una gran dosis de moderación respecto de las posibilidades de cerrar las negociaciones durante este viaje, es que se prevé que se trate del último viaje del ministro a los Estados Unidos por el acuerdo. Así lo admitió el jefe del Palacio de Hacienda, quien en conferencia de prensa recalcó que la nueva instancia es la “penúltima etapa de la negociación”, aunque insistió en que el acuerdo “no está cerrado”, si bien se ha registrado algún avance en la situación “similar al de la semana pasada”.

Algunos en el Gobierno, incluso, se animan a fantasear con una visita a Buenos Aires del director gerente del FMI, Horst Köhler, y del máximo responsable del caso argentino, Anoop Singh, en las próximas semanas para sellar el acuerdo y hacer los anuncios junto al presidente Eduardo Duhalde.

La idea se funda en el viaje que Köhler concretaría en las próximas semanas, acompañado por Singh, a Brasil para reunirse con el presidente electo Luiz Inácio “Lula” da Silva antes de que éste viaje a Washington para reunirse con el presidente norteamericano George Bush. Reconocen los funcionarios que una visita de Köhler no es demasiado probable dada la turbulenta relación con el Gobierno argentino, pero sí mucho más cercana surge la posibilidad de que Singh baje hasta la Argentina para firmar el acuerdo.

Con todo, entre los negociadores argentinos existe una extrema cautela ya que comienza a extenderse la presunción de que las tratativas podrían demorarse varias semanas más, incluso hasta los primeros días de diciembre.

Esto es así porque la estrategia de presión sobre el FMI desplegada por Lavagna sobre la base de la decisión de no pagar este jueves u$s805 M al Banco Mundial comenzó a perder fuerza a raíz de la necesidad de seguir negociando. En este sentido, el Gobierno analiza ahora recurrir a las reservas acumuladas por el Banco Central para hacer frente al menos en parte al vencimiento, lo que sería una señal de buena voluntad que evitaría el default total.

Al mismo tiempo, sin embargo, se relajaría la presión sobre los tiempos y la definición del acuerdo podría seguir demorándose. En diálogo con periodistas, Lavagna aseguró que todavía no hay decisión tomada respecto del vencimiento y negó la posibilidad de un crédito puente. “Hasta el momento no hay ningún préstamo”, dijo al tiempo que aclaró que ya no hay plazos de prórroga para dilatar el pago.

En cuanto a las cuestiones técnicas que se abordarán a partir de hoy y por los próximos dos días, siguen abiertos el capítulo fiscal y el tema tarifas, aunque las posiciones se han acercado. En el primer caso, Economía aceptó el nivel de superávit de 2,5% que exige el FMI, para lo cual no aumentaría impuestos pero sí deberá resignar al menos gran parte de los $3.500 M que figuran en el Presupuesto sin asignación específica. Es decir, se gastará menos de lo previsto originalmente. En el tema de tarifas, Economía admite que un aumento inicial para este año de 10% puede ser insuficiente, por lo que propone evaluar a partir de enero del 2003 nuevas subas. Los técnicos del FMI, por su parte, exigen que se defina un calendario para cerrar la discusión al menos hasta diciembre del próximo año.

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