Duhalde consiguió el aval para acordar con el FMI

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19deNoviembrede2002a las08:17

El presidente Eduardo Duhalde logró ayer encolumnar a la gran mayoría de los gobernadores y los jefes de bloques del Congreso detrás del consenso político que exige el Fondo Monetario Internacional para renovar los vencimientos con el organismo por lo que queda del 2002 y todo el año próximo.

Con excepción del menemismo y de la adolfista Alicia Leme, veinte mandatarios y los titulares de las Cámaras de Diputados y de Senadores, y los titulares de las bancadas oficialista, radical y provinciales, rubricaron un documento de doce puntos en el que se comprometieron a cumplir con las demandas el Fondo.

El “Acuerdo Político Económico y Social” contempla desde un fuerte compromiso para intentar equilibrar los presupuestos provinciales en el 2003, hasta la explicitación de certezas sobre el calendario electoral, incluyendo la ratificación de la renuncia del primer mandatario al 25 de mayo de 2003. En este punto el Ejecutivo vio la oportunidad para blanquear definitivamente su intención de postergar las elecciones internas y las generales.

Tras declarar la emergencia social y “reafirmar la vocación de la Argentina de integrarse al mundo y arribar a acuerdos convenientes a los intereses nacionales con los organismos multilaterales, el texto apunta de lleno a complacer al FMI, con excepción del incremento de las tarifas de servicios públicos cuyo costo político será asumido por la administración nacional.
Se promete desactivar cualquier modificación a la Ley de Quiebras, manteniendo inalterado el marco normativo vigente. A renglón seguido se plantea una “unidad de emergencias legales para ejecuciones extrabancarias. La AFIP implementará un régimen para informar sobre estas acciones judiciales. También se plantea ratificar el acuerdo con entidades financieras para los deudores del sistema.

En cuanto al capítulo fiscal, se promete explicitar cómo se operativizará el ajuste en provincias en el 2003 a través de convenios que deberían estar cerrados antes de “la primera quincena de febrero” próximo con ratificación inmediata de las Legislaturas provinciales.

Para pulverizar las dudas de la misión del FMI sobre la performance del superávit 2003 de 2,5% del PBI, se concede un ajuste de $4.500 millones.

En tanto, los gobernadores se pusieron a salvo de la rebaja de dos puntos del IVA, cuyo costo fiscal deberá ser absorbido por el Tesoro nacional.

En virtud de la historia de los acuerdos anteriores, incluido el de los catorce puntos del 24 de abril último, los doce puntos costaron mucho menos: menos de una jornada. El domingo por la noche Duhalde apreciaba un entorno casi ideal, presencia de menemistas incluida, en el asado que ofreció en la Quinta de Olivos.

Pero sobre las 15 de ayer se esfumaron al unísono Angel Maza, de La Rioja; el salteño Juan Carlos Romero y su vice Walter Wayar, quienes junto al pampeano Rubén Marín -que nunca pisó la quinta- rechazaron de plano el calendario electoral. Los siguió Alicia Leme, de San Luis.

Firmaron, con reservas, el jefe del Gobierno porteño, Aníbal Ibarra; Néstor Kirchner, de Santa Cruz; Jorge Sobisch, del Neuquén; el titular del bloque radical del Senado, Carlos Maestro, y del Interbloque Federal de Diputados, Alberto Natale.

Observaron los puntos referidos a la modificación de la Ley de Entidades Financieras, por entender que dejan abierta la inmunidad de funcionarios del BCRA ante eventuales quiebras de entidades, y también el punto sobre el tratamiento de ejecuciones hipotecarias. Kirchner consideró que “deben formarse fondos fiduciarios que den seguridad a estos deudores”.

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