Estudian nuevos cambios en el IVA a los granos

22deNoviembrede2002a las08:24

Para debatir el impacto que esos proyectos podrían tener sobre el sector, Aacrea y la consultora Deloitte & Touche convocaron a Lucio O. Farina, director interino de la Dirección de Análisis de Fiscalización Especializada de la Afip, y a Alejandro Massa, socio del estudio, quienes disertaron en el seminario “Perspectivas agropecuarias”, que se realizó esta semana en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Dos escenarios posibles

El Congreso ya está en condiciones de tratar un proyecto –que atravesó todas las etapas previas– y que propone reducir la alícuota del IVA a las ventas de granos a la mitad, es decir, del 21 al 10,5 por ciento.

Paralelamente, se está elaborando el borrador de una resolución destinada a modificar la estructura de ingreso del IVA y a incrementar la alícuota de retención, que pasaría del 12 al 18 por ciento.

Esa medida sería acompañada por un mecanismo de devolución automática a los productores. La propuesta es que se produzca una acreditación ni bien la retención se constituya en un saldo a favor declarado por el contribuyente ante la Afip.

Alternativa “razonable”

Farina justificó la necesidad de un cambio en el tratamiento del IVA con este argumento: “En el sector del comercio de granos sigue habiendo evasión. Y si bien en ningún sector existe la evasión cero, nuestro trabajo es llevarla a niveles que resulten razonables”.

En 1997, según Farina, la evasión del sector granario rondaba el 50 por ciento, lo que implicaba un monto de 700 millones de pesos. Se hablaba de que había 120 mil productores agrícolas. Para conocerlos, se creó el Registro Fiscal de Operadores de Granos. La primera sorpresa fue que, incluido el acopio y la intermediación, apenas se llegó a 60 mil registrados. Tras aplicar una serie de medidas, en noviembre de 2001 el porcentaje de evasión del sector había disminuido al 25 por ciento, según el funcionario.

A la hora de evaluar las posibilidades existentes para profundizar ese camino, “bajar la alícuota del IVA al 10,5 nos pareció una alternativa razonable. Desde que surgió el proyecto original hemos trabajado con las entidades de productores y consideramos los cuestionamientos que han hecho, a fin de que se pueda implementar sin generar distorsiones”, destacó.

En cuanto al mecanismo de devolución, se lo podría comparar, a grandes rasgos, con lo que ocurre cuando se compra con tarjeta de débito: automáticamente se generará un crédito en cuenta corriente al mes siguiente de haber realizado la operación.

En este caso, el control tendrá tres pilares básicos: que la operación se encuentre registrada, que haya sido informada por el agente de retención a una de las Bolsas habilitadas para el comercio de granos, y que el productor presente su declaración jurada.

Farina explicó que habrá condiciones particulares para los corredores, para los acopiadores y para los exportadores. “La intención es generar una suerte de premios y castigos para cada uno de los componentes de la cadena”, destacó.

El funcionario consideró que la aplicación de este sistema generará, como beneficio inmediato, una reducción de la distorsión que provoca la deslealtad comercial. “Sé que muchos de ustedes se preguntan cómo hacen sus vecinos para poder pagar los altos alquileres de sus campos. La intención de estas iniciativas es, precisamente, que todas puedan jugar dentro del mismo club y con las mismas reglas de juego”, dijo.

“Por supuesto que en la Afip no somos perfectos ni tenemos la verdad absoluta. Somos completamente receptivos ante cualquier tipo de inquietud”, concluyó.

Malas ideas

A su turno, el tributarista Alejandro Massa expresó su disconformidad con ambos proyectos. “La propuesta de reducir la alícuota del IVA al 10,5 por ciento debería ser descartada. Es una idea que surge hoy porque al s

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