FMI: última chance del año

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19deDiciembrede2002a las08:07

Los enviados del Fondo Monetario emprendieron anoche el regreso a Washington, tras haber puesto al día con los funcionarios de Economía las proyecciones fiscales y monetarias para el próximo año. Con estos dos frentes prácticamente cerrados -a decir de los negociadores argentinos-, quien esta vez ofició de jefe de la misión, John Dodsworth, presentará mañana ante los directores del FMI los resultados de las discusiones mantenidas en Buenos Aires.

Lo hará durante la última reunión del año del directorio del organismo, que será informal, en la que se prevé que la Argentina ocupará un espacio destacado en el temario.

Se trata, sin embargo, de una reunión en la que no habrá definiciones concretas, pero al menos el Gobierno podrá verificar las posiciones de los distintos países representados en el board del organismo y eventualmente chequear el supuestamente firme apoyo de las sillas ocupadas por los países europeos. Al menos, el presidente español, José María Aznar, aseguró ayer que “están dadas las condiciones” para el acuerdo, al término de una reunión que mantuvo con el titular del Fondo, Horst Köhler.

“Le dije a Köhler que tiene que haber acuerdo. Creo que hay fórmulas para alcanzarlo, que son limitadas en el tiempo pero con compromisos y garantías para el futuro”, declaró Aznar.

Más allá del respaldo de España, un obstáculo importante, advierten en Economía, es la nueva indefinición que rodea ahora la posición de los Estados Unidos, tras el relevo de Paul O’Neill al frente del Tesoro norteamericano. Tras una fuerte resistencia inicial, O’Neill viró en las últimas semanas y, tal vez a instancias de su segundo para la región, John Taylor, propició el acuerdo entre el Fondo y la Argentina. Ahora, con la designación de John Snow, quien asumirá recién el 10 de enero, la actitud del gobierno norteamericano vuelve a entrar en una zona de sombra. Y, aun cuando su postura siga siendo favorable, se teme que la transición en el Tesoro termine demorando el cierre de las negociaciones.

Como sea, el Gobierno deberá esperar al menos hasta el 5 de enero, cuando termina el receso de fin de año en Washington que comienza el próximo lunes, dado que no se tomarán en la reunión de mañana decisiones a nivel oficial.

El reloj vuelve a jugar en contra de Economía y del BID, donde se busca evitar el default de un vencimiento de capital por u$s680 M que opera a mediados de enero. Por lo pronto, ayer se pagaron al BID u$s23 M, ya que la política de Economía, explicó un funcionario de la cartera, “es hacer todos los pagos chicos de diciembre”. De hecho, este mes se pagó un total de u$s124 M (u$s55 M al BM, u$s41 al BID y u$s28 al FMI).

En cuanto al informe que presentará Dodsworth, no habrá en su exposición referencia a avances en cuestiones claves tales como el aumento de tarifas, amparos y la posibilidad todavía latente de que la Corte redolarice los depósitos. Estos temas siguen trabando el acuerdo incluso a nivel técnico, por lo que los colaboradores de Lavagna son contundentes: “No es que esté cerrado el entendimiento técnico, pero lo cierto es que es lo máximo que podemos hacer. El resto depende de una decisión política del Fondo y los países que lo integran”.

En contrapartida, Dodsworth presentará la actualización del borrador de carta de intención, en la que además de las cuentas fiscales nacionales (todavía hay discusión por las provincias) y el programa monetario, la reestructuración de la banca pública está acordada.

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